El Ministerio Público formalizó una investigación preparatoria contra Andrés Hurtado, conocido como ‘Chibolín’, por el presunto delito de lavado de activos. La medida alcanza también a sus hijas Jossety y Genésis Hurtado, así como a su expareja Marilú Montiel.
Un expediente distinto, pero conectado con el caso principal
El abogado penalista Andy Carrión señaló que Hurtado enfrenta varios procesos judiciales. Uno de ellos está ligado al presunto tráfico de influencias en relación con la exfiscal superior Elizabeth Peralta, causa que, según dijo, fue la que motivó en un inicio la prisión preventiva.
Sobre la nueva investigación, Carrión explicó que se trata de un expediente distinto, aunque con algún grado de relación con la pesquisa original. Añadió que la Fiscalía no solo pasó el caso a una etapa formalizada, sino que además incorporó a otras personas dentro de la investigación.
Lo que plantea la hipótesis fiscal sobre el dinero
Carrión afirmó que el lavado de activos estaría vinculado con recursos obtenidos mediante delitos como corrupción de funcionarios o tráfico de influencias, y que ese dinero habría sido usado para financiar otras actividades, entre ellas el envío de fondos a sus hijas y a su anterior pareja.





