Investigadores españoles descubrieron la importancia de la proteína GRK2 en la resistencia al aumento de la presión arterial. PANORAMA conversó con Marisol Avendaño Herrador, una de las expertas involucradas en el trabajo publicado en la revista especializada “Hypertension”.
Juan Pablo Crespo
¿Quién no ha escuchado hablar de la hipertensión arterial? Unos más, unos menos. Lo que pasa es que estamos frente a un caso relevante de salud pública: Cerca de 1 millardo de la población mundial sufre de esta enfermedad, mientras en Venezuela casi uno de cada tres ciudadanos la padece. Y las cifras van en aumento. Pero ya estas cifras son conocidas, la novedad es que un reciente estudio científico ha revelado la importancia de la proteína GRK2 en la resistencia al aumento de la presión sanguínea al reducir los niveles de esta proteína en ratones.
Hace unas pocas semanas, la revista especializada “Hypertension” publicó una investigación desplegada en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) que determinó que la reducción de los niveles de la proteína podría ofrecer tratamientos efectivos contra la hipertensión arterial. Por su puesto, falta camino por recorrer en este sentido.
El trabajo científico fue desarrollado por grupos dirigidos por Mercedes Salaices y Federico Mayor en la Facultad de Medicina de la UAM y el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, un centro mixto entre la UAM y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Entre los expertos involucrados estuvo Marisol Avendaño Herrador, quien explicó a PANORAMA los alcances de la investigación.
De acuerdo con los estudios con ratones genéticamente modificados, aquellos que tenían niveles más bajos de GRK2 eran más resistentes a la simulación del incremento de la presión arterial con angiotensina II.
Pero antes de proseguir, ¿qué tienen los ratones de especial que son utilizados con frecuencia en estudios científicos alrededor del mundo? Bueno, en líneas generales, y aunque su aspecto exterior es muy distinto al de los seres humanos, las semejanzas genéticas son clave. Así por ejemplo, el genoma de un ratón tiene más de un 95% de coincidencia con el del humano.
El doctor Martin Fray, gerente de recursos biológicos del laboratorio de ratones Mary Lyon Centre, en Inglaterra, le dijo a BBC Mundo, hace casi tres semanas, que “el ratón no es un modelo exacto, pero lo podemos usar para comparar cómo funciona, por ejemplo, el corazón, el hígado y el sistema neurológico”.
En el Reino Unido, cada año se utilizan casi tres millones de ratones para la investigación.
Ahora, de vuelta al caso del trabajo publicado en “Hypertension”, Avendaño explicó cómo provocaron la reducción de la proteína GRK2. “En esencia, utilizamos ratones modificados genéticamente para mostrar una reducción parcial del gen y de la proteína”.
(Las imágenes muestran que los ratones con menores niveles de GRK2 presentan una pared menos engrosada que sus correspondientes controles. /UAM) El estudio es de particular relevancia porque ha sido hecho en animales adultos, tratando de reproducir las condiciones en las que la hipertensión es más prevalente en humanos.
Sobre cómo la reducción de la proteína provoca luego la resistencia al desarrollo de la hipertensión, Avendaño indicó que “es conocido que en la hipertensión se produce un incremento de las respuestas vasoconstrictoras y un descenso de las respuestas vasodilatadoras. Además con la hipertensión también se ha observado que los niveles de esta proteína, la GRK2, están aumentados. Según el trabajo, el efecto beneficioso se produce gracias a la mejora de las capacidades contráctiles, la estructura y las propiedades mecánicas de las arterias. Así, los animales con menores niveles de GRK2 presentan menor contracción arterial, tienen la pared vascular menos engrosada y menos rígida que los animales controles”, dijo la coautora del trabajo desde España. “Además, los menores niveles de GRK2 incrementan la disponibilidad de óxido nítrico en los vasos, contribuyendo así a una mayor relajación de las arterias y a una vasodilatación generalizada”, agregó.
Se habla de hipertensión arterial cuando se detectan cifras de presión arterial por encima de un valor que se ha fijado en 140 mmHg para la sístola y en 90 mmHg para la diástola.
“La hipertensión arterial es una enfermedad crónica que se asocia a tasas de morbilidad y mortalidad considerablemente elevadas, por lo que se considera uno de los problemas más importantes de salud pública, especialmente en los países desarrollados, afectando a cerca de mil millones de personas a nivel mundial. La importancia de la hipertensión radica en que sus complicaciones dan lugar al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, enfermedad cerebrovascular y/o enfermedad renal, pudiendo ser las consecuencias de la hipertensión letales”, dijo Avendaño.
(Marisol Avendaño Herrador, investigadora postdoctoral del departamento de Farmacología y Terapéutica de la Facultad de Medicina de la UAM).
La reducción de los niveles de la proteína tiene, además, otros beneficios para la salud. “Recientemente, se ha publicado que la reducción de los niveles de GRK2 también se asocia con una menor predisposición al desarrollo de diabetes tipo 2 y de obesidad en modelos animales. Paralelamente, niveles incrementados de esta proteína se han observado en pacientes con síndrome metabólico, lo que sugiere la posible implicación de esta proteína en esta patología”, explicó Avendaño.
El vicepresidente de la Asociación Venezolana de Hipertensión, Igor Morr, señaló el año pasado, que en Venezuela entre un 27% y un 30% de la población padece de hipertensión arterial, y que “cada año la prevalencia de la hipertensión mundial se incrementa”. En España, casi 14 millones de personas sufren de la enfermedad, algo más del 40% de la población general adulta. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en unos 4 años habrá 1,5 millardos de hipertensos en el mundo, desde el millardo estimado en 2013.
Expertos médicos han afirmado que un 15% de los casos de hipertensión bastaría con que el paciente introdujera cambios en su estilo de vida, pero no siempre es así, así que la medicina tiene sus tratamientos y sigue en búsqueda del más efectivo posible.
Se sabe que mientras más sal se consume más elevada será la presión arterial. Es recomendable cuidar tanto la cantidad como la calidad de los alimentos que se ingieren a diario. La obesidad, considerada una pandemia en Occidente, tiene una conexión directa con la hipertensión. Así que, controlar el peso y mantener una dieta saludable es, por decirlo así, el mejor de los tratamientos. Hablamos de un factor de riesgo que es tratable, controlable y prevenible según los especialistas.
El año pasado, la OMG, a propósito de sus 65 años, dedicó su aniversario a la hipertensión y advirtió: “Anualmente este padecimiento mata a 9,4 millones de personas en el mundo”.
Y ¿qué tan cerca o lejos estamos ahora para la elaboración de nuevos tratamientos contra la hipertensión? Marisol Avendaño Herrador cree que “los mecanismos que subyacen a la hipertensión son variados y muy complejos. Aunque en este estudio hemos conseguido dilucidar que la inhibición de GRK2 sería una posible diana terapéutica contra el desarrollo de la hipertensión y de sus complicaciones, son necesarios muchos estudios adicionales.
Lo cierto es que, hasta ahora, el estudio científico ha revelado que la reducción de los niveles de la proteína GRK2 podría abrir nuevos horizontes en el tratamiento de la hipertensión arterial, un asunto de salud pública.