Se ha anunciado oficialmente el regreso de la piedra sagrada de los indígenas Pemón del sur del país y hace unos días atrás se trasladaron a Alemania 12 Chamanes quienes realizaron un ritual de sanación para restablecer las energías sagradas antes de su retorno a Venezuela al Parque Nacional Canaima. En él país, existen sitios sagrados y testimonios materiales que tienen que ver con los orígenes y la vida misma de los pueblos. Son figuras relacionadas con los entes sobrenaturales, la cosmovisión y las creencias. Los seres humanos les tienen un profundo respeto, evocan sus fuerzas y les rinden cultos a través de rituales. Cuando sienten energías negativas, piden sus intermediaciones para bienestar individual y colectivo.
En la gran Sabana, la hermosa tierra de los antiquísimos tepuy, ríos misteriosos y el escenario de los canosos saltos, viven los Pemón quienes tienen una tradición milenaria de identificación y entrega con la madre tierra. Todo lo que son se relaciona con la naturaleza que caracteriza ese territorio de mitos, leyendas, sueños y esperanzas.
Los Pemón, durante muchas generaciones han considerado esa enorme roca sagrada conocida como La Kueka, La Abuela y La Matrona que en el año de 1998 fue sacada del Parque Nacional Canaima, secuestrada y trasladada a Alemania para hacer parte de un Complejo Escultórico Mundial que representa la paz y que se llama Global Stone. Esta piedra mítica pesa 30 toneladas, simboliza el amor. Cuenta la leyenda que en tiempos remotos dos jóvenes decidieron unirse violando las costumbres y fueron castigados por el dios Makunaima quien los convirtió en piedra como castigo.
Desde que ocurrió este hecho de saqueo cultural, se vienen dando una serie de reclamos que ahora se fortalecen con los derechos constitucionales y leyes sobre esta materia. Organizaciones étnicas, universidades, Ministerio de la Cultura y El Instituto de Patrimonio Cultural, se propusieron hacer todas las diligencias necesarias para rescatar a la Abuela Kueka y llevarla a su lugar originario para satisfacción de los hermanos Pemón que la necesitan y para tranquilidad de la gente. y de la Madre Tierra Guayanesa.
