Félix Cordero Peraza / Analista político
En la lucha política de segregación y polarización que presenciamos —no sé hasta cuando— despunta como variable que cruza toda la estructura y funcionamiento socio-política, el afán al provecho individual. La médula de la disputa es la defensa de la parcela y también el dividendo propio. Esto es egoísta, materialista y hasta narciso.
Aquí, todos tienen responsabilidad con la patria. Un país con grandes oportunidades y posibilidades de realizarse y prosperar. Ejecutar proyectos individuales y grupales. Pero hay una premisa insoslayable (…), todos debemos estar dispuestos a dar algo y cooperar con algo, para el desarrollo justo, equitativo y armónico. Como dice la Constitución en su artículo 2.
Para construir ese país cada quien deberá estar dispuesto a dar algo y hacer algo. Principalmente, políticos, empresarios, trabajadores, el pueblo en general y sectores culturales, religiosos y militares. Cada sector pensar y expresar cual es su aporte al desarrollo, estabilidad y paz de la nación. De contraparte, tendremos una nación en concordia, trabajo y oportunidades, para que no se quede ninguna persona sin realizar su proyecto de vida. ¿Está dispuesto el sector financiero, económico, político y comunal a sentarse y aportar para construir un modelo de país que beneficie a todos por igual… especialmente a los pobres?