Todos los sectores productivos de la sociedad, se ven afectados por las situaciones críticas y la industria publicitaria no escapa a esa realidad. Como es de notar, el escenario de esta actividad depende en gran medida de la situación económica que vivimos, pues es un reflejo de la economía, por eso en nuestro país es vital que se hagan esfuerzos por lograr su reactivación.
La disminución de la inversión extranjera, la reducción de la competencia, la merma de la oferta, entre otros aspectos, son algunas de las razones que han afectado drásticamente la economía en Venezuela y la distribución adecuada de productos. Por esto, las empresas han reducido sus inversiones publicitarias de manera significativa, concentrándose más en sus procesos de producción y distribución que en sus campañas de difusión. En el caso de los productos masivos, todavía deben tener presencia comunicacional que les ayude a mantenerlos presentes en la mente de los consumidores. Por el contrario, casos como la industria automotriz, prácticamente han detenido sus esfuerzos de promoción. Por su parte, el sector de servicios comparativamente hablando, aún permanece activo en cuanto a sus comunicaciones.
En este sentido, cabe mencionar el razonamiento de expertos cuando analizan si es necesario o no mantener una inversión publicitaria en situaciones de crisis. Muchos, consideran que es desperdiciar recursos, aunque existen investigaciones que confirman que publicitar en tiempos críticos ayuda a las empresas a sobrevivir y a mantenerse en el tiempo. Esto, también dependerá del posicionamiento que haya construido hasta el momento.
Lo que sí es cierto, es que se hace necesario reinventar las estrategias y los planes para lograr objetivos adecuados. Por otro lado, no podemos olvidar que en esas situaciones de dificultad el consumidor se vuelve más racional y moderado en cuanto a sus gastos, pues las decisiones se toman en base a los precios. Además, se harán más efectivos los mensajes con planteamientos positivos, sensibles con respecto a la situación, donde las empresas argumenten que siempre han estado presentes con sus consumidores.