La nueva adquisición inmobiliaria de la cantante Katy Perry depende de la decisión de un juez, el jueves se escuchará a las partes para decidir si el arzobispo de Los Ángeles puede vender un convento ubicado sobre la cima de una colina y con vistas a Hollywood.

La orden de monjas propietarias del edificio valorado en varios millones de dólares vendería su convento  a una empresaria que quiere convertirlo en un hotel y restaurante. El arzobispo, por su parte, enfrenta a esta decisión alegando que las monjas no tenían autoridad para realizar la operación y que la oferta de 14,5 millones de dólares de Perry por la propiedad es un mejor acuerdo.

Perry no está implicada en la demanda, pero la intérprete de «Roar» se reunió el pasado mayo con las monjas para intentar convencerlas de que sería una buena propietaria de su adorado convento. Las hermanas no quedaron impresionadas.