El traslado simbólico  de los restos del Negro Primero al panteón Nacional y la presencia  de Guaicaipuro son  evidentes testimonios en la lucha contra el racismo, la discriminación y segregación. 

 Los venezolanos tenemos información sobre el racismo o la discriminación racial en los Estados Unidos. Es decir, la segregación de los negros por parte de los blancos. Y, ya sabemos todo lo que se ha dicho contra en presidente Obama por ser  negro. En Bolivia es igual con el presidente Evo Morales por ser indio aymara y a pesar de que son mayoría en ese país. Aquí, también se les despierta el racismo adormecido a muchos conciudadanos. Recuerdo que en una oportunidad, un grupo de policías del municipio Brión del estado Miranda, en representación de más de 100 de sus compañeros, fueron al Congreso Nacional denunciando que habían sido despedidos por ser negros. Que el jefe de la policía decía que no quería negros en su comandancia, sino catires como él.  Por los años ochenta, un gobernador de Apure me expulsó del estado como represalia por haber montado en su helicóptero a unos indios cuivas desde el Alto Apure. Sus palabras fueron: “Yo les presté ese helicóptero para que lo usaran seres racionales y no animales como esos indios que ustedes quieren organizar. Se me van de aquí”.

El término raza, hoy en desuso, ha dado pie a través de la historia a la discriminación racial y al prejuicio étnico. Nuestra constitución  descarta el racismo, sin embargo, varios estudios demuestran que permanece latente. Cuando los biólogos hablan de raza se refieren a un grupo de seres vivientes con ancestros comunes, es una clasificación convencional que se ocupa de la corpulencia, el color, la estatura y tipologías físicas que no tienen que ver nada con la inteligencia, aptitudes y la presunta superioridad de unos hombres sobre otros. Naciones, tentadas por intereses económicos, ideológicos, de dominación y colonialistas han querido confundir de forma voluntaria las implicaciones biológicas del término con capacidades mentales, creación cultural, niveles civilizatorios y adelantos tecnológicos. 

Ahora, con nuestros derechos constitucionales en Venezuela, el racismo no termina, hay que seguir luchando, fortalecer la interculturalidad y sentirnos seguros de lo que somos.