A lo largo de la historia universal, muchos países han padecido catástrofes naturales, guerras devastadoras, debacles económicas y aplicaciones de sistemas económicos desafortunados, pero han podido resurgir de sus crisis.
Uno de los casos exitosos de una recuperación económica ‘milagrosa’ corresponde a Alemania y a Austria después de la II Guerra Mundial. Estos países quedaron bajo los escombros, había nula actividad económica por toda la destrucción de la guerra, escasez de alimentos, altísimo desempleo, inflación sideral (el Reichmark, la moneda de la época, no era aceptada por la profunda pérdida de confianza en el sistema monetario y preferían el trueque), controles por doquier que finalmente agravaron aún más la crisis, proliferación del mercado negro y la corrupción, como consecuencia de todo el escenario calamitoso.
¿Cómo se produjo el ‘milagro’? Se implementó una reforma económica que propuso como anclas la reducción del gasto público, la legalización de una nueva moneda (nace el marco alemán), supresión de los controles, vetar la posibilidad del déficit público y leyes de compensaciones para ayudar a la población más vulnerable. Complementariamente, el Plan Marshall también colaboró en el proceso de restauración económica, pues, esos recursos fueron utilizados para el financiamiento de inversiones productivas que produjeron un aumento portentoso de la producción industrial. En otras palabras, el ‘milagro alemán’ fue posible debido a que el Estado intervino creando un ambiente con normas transparentes que estimularon un crecimiento sostenible, sin necesidad de asfixiar la iniciativa privada, los derechos de propiedad, la competencia, ni ningunas libertades.
Por su parte, España tiene otra novela de éxito económico. Reseña la literatura económica que desde 1959 a 1973, España vivió un impulso económico debido a un conjunto de reformas que hicieron posible emprender un proceso de industrialización, ampliación de su infraestructura, modernización de los servicios públicos, apertura al mundo y convertirse en un destino turístico por excelencia.