¡No me hinches las pelotas! Ahora sucede que ganamos en Argentina lo que no hemos ganado en Venezuela. Y salimos contentísimos a celebrar el triunfo que no hemos celebrado en Venezuela. Qué vaina con nosotros.
El nuevo Presidente MaCri, que parece un nuevo combo de McDonald, o un chocolate dulcito, MaCri-Cri, como diría Embajada Radonski, lo primero que hizo fue declarar que va a sacar a Venezuela de Mercosur, y nosotros aplaudimos, porque ahí sí somos buenos, cada vez que le quieren echar una vaina a nuestro país, allí estamos nosotros para apoyar esa vaina, pero viene Obama y nos declara una amenaza para Estados Unidos, y nosotros calladitos, porque se puede arrechar el compañero Obama, ah, pero dice MaCri-Cri que va contra Venezuela y púyalo mi gallo.
Hasta una delegación nuestra estaba allí apoyando al nuevo chocolate dulcito, MaCri-Cri. Y lo peor es que no aprendemos un carajo, si el señor Scioli hubiese dicho que hubo fraude, nosotros le caíamos encima, sin embargo el hombre aceptó su derrota y no mandó a descargar nada, porque así es la gente decente, y eso que la ventaja fue un corto circuito de 2.8%. Ah, pero nosotros no queremos recordar, esa vaina no interesa, lo importante es que ganó MaCri-Cri y al carajo los enfermos.
Ismael (Talanquera) García estaba que saltaba hasta Buenos Aires porque a “ese hombre hay que felicitarlo en nombre de la libertad, la democracia y no habrá un puestecito allí para mí”. Y cuando buscó pasaje no encontró por ninguna parte, y entonces preguntó “cómo carajo se la pasa viajando la señora de López, y cuando yo quiero viajar es un peo porque no hay pasaje ni para Moruy”. Así gritaba ese loco sin importarle un carajo que los que estábamos allí lo escucháramos.