Kurt Nagel von Jess / Cronista de Maracaibo /[email protected]
Acaba de llegar a mis manos un excelente trabajo realizado por un acucioso investigador, expresidente de la Academia de Historia del Estado Zulia y estudioso de nuestro quehacer histórico, el Dr. Vinicio Nava Urribarrí, a quien me permito felicitar efusivamente por este resultado.
Nacido en el popular barrio de El Empedrado y de estirpe ritera, este destacado historiador por años se ha dedicado con ahínco, entre muchas otras cosas, a localizar aquellos viejos nombres con los cuales nuestros antepasados acostumbraban designar las primitivas calles de la Maracaibo colonial, y a los otros que se le fueron asignando a aquéllas que, con el devenir y en la medida en que la población, impulsada por el petróleo, se fueran extendiendo hacia el sur, el oeste y el norte, hasta que, debido a su enorme extensión, el Consejo Municipal, de hace años atrás, decidiera darle la impersonal, pero muy práctica numérica nomenclatura actual, para, de esa manera, facilitar el localizar mejor y más rápidamente las direcciones y facilitar la labor de los carteros, así como la consecución de domicilios de empresas y personas.
Este trabajo es encomiable. Ya una vez, durante la presidencia del Dr. Chumaceiro, habíale propuesto rescatar esos viejos nombres y colocarlos junto a la nueva nomenclatura, para no perder las tradiciones. En la mayoría de los pueblos hispanoamericanos, así se ha hecho. De esa manera se recuperan hitos de nuestro pasado, así como la gloria merecida por personas y acontecimientos importantes.
En base a esta maravillosa recopilación, se me ocurre proponerle a la Alcaldía, no solo reeditar este magnífico trabajo, recuerdo de nuestro pasado, sino también, tratar de, en la medida de las posibilidades, reconstruir la nomenclatura, bastante deteriorada por cierto usando para ello no solo la actual designación, sino la antigua, aprovechando esta investigación excelente, colocando en cada esquina, además del numérico, sus nombres originales. Así se rescataría no solo la historia, sino muchas de las tradiciones locales perdidas.
Reitero mi felicitación a nuestro compañero académico el Dr. Vinicio Nava Urribarri, siempre preocupado por no permitir que la historia desaparezca y a la vez propongo formalmente a las autoridades municipales aprovechar este trabajo y acoger estas ideas para dejar una mejor constancia de nuestro pasado a las futuras generaciones.