Opinión

Lea en Opinión: El síndrome de la derrota

José Vicente Rangel / Periodista / [email protected]

Cuando pareciera tomar un camino correcto, el de la lucha cívica y el respeto a las instituciones, revira de pronto y repite los errores que lo descalifican como adversario confiable. Por eso que la constante en quienes dirigen a la oposición es la contradicción. Al extremo de que cuando éstos no aciertan le achacan la responsabilidad de sus errores al contrario. Ocurre, concretamente, con la Mesa de la Unidad Democrática (MUD)  con su enfrentamiento con el chavismo y el Gobierno de Nicolás Maduro.

    2) El origen de éste comentario está en lo que sucede con la oposición a partir del 6 de diciembre de 2015, cuando en las elecciones parlamentarias obtuvo una importante victoria. Esa victoria, juzgada a la luz del comportamiento posterior de la MUD, tiene todas las características de un chocolate envenenado: la oposición no lo ha sabido administrar. La arrogancia la desbordó, y sus dirigentes consideraron que habían conquistado algo más que la mayoría en la Asamblea Nacional.

     3) A partir de esa interpretación voluntarista, los líderes de la oposición consideraron que todo les estaba permitido, ejemplo, rivalizar abiertamente con otros Poderes públicos, arremeter contra instituciones del Estado como el Consejo Nacional Electoral, el Ministerio Público,  el Tribunal Supremo y la Fanb. Aparte de esto incurrieron en otros errores que actualmente afectan el desarrollo de su estrategia de insertarse en la actividad cívica con el puñal de la desestabilización en la manga. 

Uno de esos errores fue el anuncio del presidente de la nueva Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup de un plazo de seis meses para revocar el mandato de Maduro. Anuncio cuya ejecución era prácticamente imposible como lo confirma el hecho de que el lapso está a punto de vencerse (próximo 6 de julio), y el presidente sigue vivito y coleando en Miraflores. ¿Qué sentido tenía la amenaza? Únicamente el impacto mediático. Solo sirvió para  enracer más las  relaciones oposición y chavismo y sacrificar a la Asamblea Nacional como escenario de diálogo. Desde luego, ante el error el recurso fue atribuir la responsabilidad al adversario.

     4) No anunciar en enero de este año la activación del revocatorio y proceder de inmediato a su implementación, es otro error costoso de la MUD. El retraso de varios meses, consecuencia del debate interno sobre el camino a seguir, determinó la inconfortable situación que hoy encara la oposición.

 La cual, sin embargo, opta por responsabilizar al chavismo del error en el cual incurrió. Otro caso, si se quiere más patético, es la posición que adoptó la MUD de presionar en la OEA —a través de su inefable Secretario General, Luis Almagro— la aplicación a Venezuela de la Carta Democrática Interamericana. 

Error  táctico inexplicable dado que tal iniciativa estaba condenada al fracaso por carecer del apoyo indispensable en el organismo regional. Y también un error por la deplorable imagen de desprecio hacia el país que proyectó la oposición. Algo sin precedente en el plano político y en el manejo de las relaciones internacionales. Por último cabe destacar la increíble posición adoptada por la MUD de rechazo al diálogo, iniciativa que cuenta con amplísimo apoyo nacional a internacional. Sobre este tema volveré en próxima columna.

     5) Sintetizando: luego de una victoria importante pero desperdiciada, la situación de la oposición se complica. En vez de consolidar una posición seria, confiable, repite la tendencia que la caracteriza de buscar derrotas, con lo cual estimula las agudas divergencias internas y desata el malestar entre sus partidarios.

Claves secretas •En informe del general Vincent Stewart, Director de la Agencia de Inteligencia Militar de EE UU, al Comité de los Servicios  de  Armamento, titulado  “Evaluación del entorno de seguridad global y amenazas a la seguridad de los EE UU”, se define la política de seguridad  actual de la nación y está la explicación al  Decreto Obama sobre Venezuela… 

•En el informe se hace este tipo consideraciones: “La nueva estrategia de seguridad nacional posiciona a EE UU a salvaguardar los  intereses nacionales a través de un fuerte liderazgo. En él se establecen principios y prioridades para guiar el uso del poder norteamericano y su influencia en el mundo. 

Se presenta un modelo de liderazgo arraigado en los fundadores de EE UU, apoyado en su fuerza económica, tecnológica y en los valores del pueblo estadounidense. Se señala  la disposición para disuadir  y, si es  necesario,  derrotar a adversarios potenciales”. Agrega: “Vamos a conducir con todos los instrumentos del poder de EE UU nuestra influencia que es mayor cuando combinamos todas nuestras ventajas estratégicas. Nuestro Ejército se mantendrá listo para defender el interés nacional, y las sanciones económicas específicas seguirán siendo instrumento eficaz para la imposición de costos a los actores irresponsables, ayudando  a desmantelar redes criminales y terroristas.

•En sus conclusiones, el informe señala que esta estrategia de seguridad nacional ofrece una visión para fortalecer el liderazgo de EE UU en este siglo. Se aclara el propósito del poder norteamericano: su objetivo es avanzar en sus intereses y valores con iniciativas. Desde  una posición de fuerza se dispone a disuadir y derrotar cualquier adversario que  amenace  la  seguridad nacional y la de los aliados.

•Definitivamente, el  golpe contra la presidenta Dilma Rousseff fue producto de una conjura de choros. Todos los días la justicia brasileña procesa a algún ministro de Temer. La corrupción se apoderó del Gobierno para evitar que prosperaran las investigaciones ordenadas por la presidente depuesta.  Por supuesto, para la OEA no es problema. Su problema es Venezuela.

•Una vez más los dirigentes de la oposición se desesperan. Como no hay posibilidad de que la OEA aplique al país la Carta Democrática y se aleja el Revocatorio, quedan sin política. El recurso es la violencia: calentar la calle; agredir a la fuerza pública y constantes manifestaciones sin importar su volumen. Solo interesa estimular tensiones. Hasta provocar hechos de sangre.  Con esa actitud la oposición se torna más peligrosa. El Gobierno debe medir la respuesta y evitar provocaciones.

•La situación  explica que los dirigentes de la MUD no quieran diálogo e insulten a los que lo auspician. Mantienen el chantaje en el sector de que tocar el tema es traición.

•Cuando se planificó derrocar a Allende solo estaban presentes en la Casa Blanca Nixon, Kissinger y el magnate chileno Agustín Edwars; ahora, para dirigir la agresión a Venezuela, se reunió Almagro con 4 senadores halcones de EE UU.

•La oposición anuncia que demandará al general Fabio Zavarce, jefe del CORE-5, por su actuación cuando un grupo de diputados intentó tomar la sede del CNE. Se trata de un oficial honesto, constitucionalista y profesionalmente intachable. Lo tuve como ayudante cuando ejercí cargos públicos.

Síguenos

Comentarios

Inicia sesión para unirte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Opinión