Félix Cordero Peraza / Analista político / [email protected]
Lo que uno ve y siente es una onda cada vez más generalizada y angustiante que se apodera de las mentes y actitudes de la gente. Clara señal de neurotismo y desesperanza colectiva. Buena parte de la población ya está en fase de desengaño y desaliento. Compleja situación dañina para la psiquis y salud de las personas y también para el normal funcionamiento de la nación. ¡La realidad tiende a grabarse! Y lo peor de todo esto es la ausencia de un horizonte prodigioso y milagroso. ¡Sin perspectivas reales! ¿Qué observa la población? Una Asamblea contra las cuerdas y un desempeño alocado y sin resultados. Análoga a una pelea de gallos donde todos hablan sin coherencia, orden ni prioridad de metas y propósitos. Por otro lado, el gobierno sin credibilidad —como nunca antes— irrumpe con planes y motores faraónicos desvinculados a las penurias y calamidades actuales de la gente. Aquí, o hay incomprensión del problema real de las personas o se está jugando a planes ignominiosos.
La crisis es tan honda que solo una consulta a los venezolanos pudiera atenuarla. En mi apreciación, esto escapó de las manos del Gobierno y de la oposición. El juego esta trancado y de continuar los signos de una lucha irracional por el poder entre Asamblea y los demás poderes del Estado el desenlace pudiera ser fatal. Golpe de Estado, Guerra civil o insurrección popular. Enfrentadas hoy en lo que me atrevería a calificar de suicida.
Ante la negativa de ambos al diálogo y conciliación es menester consultar al soberano. Que opine y decida con su voto… Contemplado en el artículo 72 de la Constitución: “Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables”. Transcurrido la mitad del periodo para el cual fue elegido. Solicitado por un número no menor al 20% de los electores (3millones 900 mil y algo más). Será revocado cuando fuera favorable a la revocatoria igual o mayor número de electores que eligieron al funcionario (7.millones 587 mil y algo más). Siempre y cuando haya concurrido al referéndum un número de electores igual o superior al veinte y cinco por ciento (casi cinco millones).
