La recién terminada reunión de la Opep tomó la decisión de reducción de la producción. Se decidió reducir 500.000 barriles diarios a partir del mes de enero 2020.
La Opep y los países que la conforman atienden el 43% de la demanda mundial y suman el 81% de las reservas probadas de petróleo.
Las últimas decisiones de la Opep y de algunos países no Opep han apuntado a mantener el equilibrio del mercado, con precios justos, conveniente para los consumidores y productores.
El precio promedio en el último año ha estado rondando los $60 y el petróleo venezolano cerca de$ 52 por barril. Se ha mantenido estable. Los mercados de los consumidores han estado abastecidos.
Definitivamente, se propondrán acabar con la Opep, pero será imposible, ya que entre los países productores y exportadores de petróleo, representan el 81% de las reservas probadas del planeta Tierra. El consumo de energía seguirá en crecimiento, en la medida que crezca la población y los adelantos tecnológicos. A esto tiene que sumársele países como Rusia, productor importante de petróleo y uno de los más destacados en gas.
Ahora bien, ante estas perspectivas de la demanda mundial de hidrocarburos hay una lucha por el poder de las grandes potencias mundiales: Estados Unidos, Rusia. China, India, Japón, Alemania y Francia. Se sigue discutiendo los acuerdos comerciales y arancelarios entre USA y China. De ello dependerá la estabilidad en los mercados comerciales y financieros mundiales.
En cuanto a Venezuela. Nos prometieron que la producción de petróleo se incrementaría en 1.000.000 de barriles diarios. El resultado real es que perdimos o dejamos de producir más de 800.000 barriles diarios sin ningún tipo de explicación. Las exportaciones petroleras cayeron estrepitosamente a cifras nunca antes vistas. Por tanto, los ingresos disminuyeron considerablemente. Ahora se anuncia que el año 2020 será el año de la recuperación petrolera. No dicen ni cómo ni cuando. Con qué recursos se recuperará la producción. Las únicas inversiones que vendrán al país serán la de los chinos y rusos, pero muy limitadas a las áreas donde actualmente explotan el petróleo. No le han dado espacios al sector privado venezolano, quienes pueden generar confianza a inversionistas financieros internacionales. Los funcionarios públicos de Pdvsa continúan con la prepotencia y de espalda al país. Ojalá se abra la ventana para darle participación al contenido venezolano, para que de esta manera se fortalezca el sector privado nacional muy deprimido y factor fundamental en el apoyo de bienes y servicios, con experiencia de más de 80 años.
Hemos insistido en que la única vía para rescatar a nuestro país es a través del rescate de Pdvsa, que serviría como la locomotora para integrar los otros sectores productivos.
Esperemos en el Dios todo poderoso, que el Gobierno y la Oposición se pongan de acuerdo y saquemos a Venezuela de esta mala hora.
Feliz Navidad para nuestro querido pueblo de Venezuela. Que Dios nos proteja.
La OPEP y sus decisiones