Según el contenido de la reciente decisión de Obama sobre Venezuela nuestro país constituye una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos, eso nos parece una exageración hasta ahora no justificada. Aun cuando expertos internacionalistas han opinado que esa afirmación ha sido hecha para cumplir con una formalidad previa a la aplicación de sanciones personales a funcionarios venezolanos, consideramos que el presidente Obama le debe dar una explicación al pueblo de Venezuela sobre el alcance de esa afirmación, porque a menos de que se trate de actuaciones delictivas por parte del Gobierno venezolano que la opinión pública desconoce, sobre lo cual debería presentar pruebas, nos parece un señalamiento desproporcionado para fundamentar las sanciones anunciadas.
En cuanto a los funcionarios sancionados con la negación de la visa y el congelamiento de sus bienes en los Estados Unidos, independientemente de su justificación, los Estados Unidos como cualquier otro país tienen el derecho a decidir a quién le otorga o le niega visa; y en relación al congelamiento de sus bienes en territorio norteamericano, le corresponde a los afectados demostrar que el origen de los mismos es legítimo y que no son producto de corrupción o narcotráfico. Es una manipulación patriotera confundir estas sanciones a personas específicas con una agresión a Venezuela; como sí lo es, decir que somos una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos sin demostrarlo.
El presidente Maduro ha reaccionado considerando que la calificación de amenaza es una agresión al país, y además ha solicitado una Ley Habilitante para defender la soberanía y la paz en Venezuela. Estamos de acuerdo con Maduro en que mientras no se demuestre su justificación, decir que somos una amenaza es una agresión gratuita; pero consideramos que la solicitud de una Habilitante para que el Presidente defienda la soberanía y la paz de Venezuela, es tratar de aprovechar un hecho tan serio para tratar de sacarle provecho político interno, presentándose como el abanderado del nacionalismo, del patriotismo.
No se justifica que el Presidente solicite una Ley Habilitante para hacer algo que constituye una obligación constitucional del Presidente de la República, en el artículo 1º de nuestra Constitución se declara a Venezuela como un país independiente, soberano, comprometido con la justicia y la paz, y en el artículo 236 de la misma, referido a las atribuciones y obligaciones del Presidente de la República en su numeral 1º se dispone “cumplir y hacer cumplir esta Constitución y la ley”, de tal manera, que en ésta, como en tantas otras materias al presidente Maduro lo que le corresponde es cumplir con ese mandato y que sus ministros y funcionarios hagan lo mismo.