Teniendo en cuenta que el futuro de cualquier sociedad descansa en las nuevas generaciones, en esa juventud conformada por un contingente de individuos en etapa de crecimiento, es importante considerar el rol que ellos tienen y la manera cómo la educación influye en su futuro.
Los jóvenes se encuentran en proceso de desarrollo, buscando avanzar y crecer. Por esa razón, deben contar con las oportunidades de formación necesarias, de manera que puedan participar en el avance de la sociedad y manejar el destino del mundo. Sabemos que la educación juega un papel fundamental para que estén en capacidad de desarrollar valores y herramientas que les permita cumplir sus objetivos y crecer como individuos. Así mismo, permitirá convertir su preparación en las cualidades necesarias para aportar su participación activa al entorno.
Sin duda, la formación es el camino que abrirá las puertas a los jóvenes para responder a las exigencias de la sociedad y cultivar la independencia requerida para ser productivos, autónomos y participes de los avances necesarios, para beneficio propio y del colectivo.
Si se trata de un joven universitario, esta es una fase de la vida en la que se sienten comprometidos con su futuro, que dominan sus actos y tienen control para lograr sus objetivos. En esta etapa, han entendido además la importancia de formarse académicamente con miras a obtener un título y así buscar la oportunidad de incorporarse en el mercado laboral.
