El mercado petrolero está hoy sujeto a una serie de variables, entre ellas está la demanda de hidrocarburos por el mundo. Se estima que el consumo diario ronda los 93,94 millones de barriles, de los cuales el 33% es suministrado por los países que conforman la Opep, el resto del 67% es suministrado por países no Opep. Los intereses de cada productor y exportador está marcado por el mercado atendido estratégicamente en cada región. El consumo de hidrocarburos tiende a disminuir, en algunos casos y, en otros, a aumentar, todo debido a las estrategias trazadas por cada país productor y exportador. El mercado chino, quizás, el que más demanda hace de hidrocarburos, está siendo atendido por los productores del Medio Oriente y Venezuela. Arabia Saudita y los otros productores árabes atienden el mercado americano, Japón y otros países asiáticos. El mundo está repartido y atendido por los países Opep y no Opep.
Hay factores de crecimiento de producción de petróleo por parte de algunos países que se preocupan de lograr los espacios en los países atendidos y estratégicos. El precio importa, pero no tanto cuando se trata de los mercados. La idea es colocar la producción de petróleo a costo de lo que sea. Esas y otras razones es lo que ha hecho desplomar el precio del petróleo. Sin duda que la posición asumida por el primer país consumidor de energía, Estados Unidos, dándole cabida a nuevas producciones de petróleo, a través de métodos no convencionales, ha llevado a incorporar al mercado más volúmenes de producción e importar mucho menos petróleo para su consumo interno, al punto de haber dejado sin efecto la prohibición de exportar su petróleo a otros países.
Con la caída de los precios del petróleo sin duda se disminuyen los costos de producción de los bienes y servicios producidos internamente para satisfacer necesidades de la población. Hay un ahorro significativo, aunque en otras áreas de la producción de petróleo han sufrido los rigores del precio bajo respecto a los costos de producción muy altos. Esta situación ha impactado economías en su PIB. Caso de China de un 0,4% creció a un 0,7%; EE UU de 0,2% a 0,6%. El consumo de petróleo respecto al PIB China 7,5%, EE UU 3,5%, India 7,5% e Indonesia 7,5%. Los países importadores de petróleo se han beneficiado del precio bajo del petróleo, haciendo más fuertes sus economías. En cambio los países productores y exportadores han sufrido los rigores del precio bajo del petróleo.
Venezuela, con una producción de petróleo cercana a los 2,7 millones de barriles diarios, con un amplio margen para aumentar su producción, se ve limitada a hacerlo, en virtud del precio del petróleo que no permite hacer las inversiones en su máxima expresión, para aumentar la producción ante las inmensas reservas de petróleo. Sin embargo, Pdvsa y los socios extranjeros han arbitrado formas de trabajo, donde se financia la expansión de la producción para lograr aumentarla y satisfacer mercados de los países inversionistas. Así es como varias de las empresas mixtas establecidas en Venezuela han decidido emprender un plan de inversiones para aumentar la producción de petróleo, generándose una capacidad de repago con los nuevos barriles producidos. De esta manera se financian inversiones millonarias, se aumenta la producción y se genera una capacidad de repago del préstamo otorgado.
