La oposición política venezolana se quedó sin excusas para enfrentar al gobierno en lo que siempre ha solicitado: las elecciones presidenciales. Ya el gobierno eligió una fecha, el domingo 22 de abril de 2018, en la cual pueden suceder solo dos cosas: el presidente Maduro logra una reelección presidencial para un periodo de 6 años o la oposición política logra evitarlo.La situación actual se hace cada día más insostenible, el presidente reconoció el pasado viernes 16 de febrero de 2018 que un trabajador no puede cubrir sus necesidades con un salario básico y consideró que la caja Clap ayuda en la alimentación, lo que no reconoció es que esas cajas Clap llegan a muy pocos y con poca frecuencia lo que agrava aún más la situación.  El clamor en la población es general, todos los ciudadanos señalan que los altos costos de todos los productos asfixian su economía, sienten que no hay freno a la inflación. Desde las verduras hasta los medicamentos, no existen límites, el gobierno perdió la batalla económica que está provocando cierre de comercios, empresas además de la deserción en escuelas, liceos, universidades quienes no solo se están quedando sin alumnos si no que a diario pierden  profesores lo que alerta sobre quiénes serán la generación de futuro del país.La oposición se muestra incapaz de derrotar al gobierno desde lo interno de Venezuela y se apoya en la comunidad internacional. Las últimas semanas han permitido evidenciar fracturas entre la alta dirigencia política del Psuv: el nacimiento del movimiento político “Somos Venezuela” es una muestra de ello. Este partido político intentará ser la principal fuerza que genere más votos en las elecciones presidenciales para desplazar al Psuv y así seguir con el plan de fortalecer la corriente madurista y hacer como en los viejos tiempos de Chávez el ultimátum “todo o nada”. La oposición política debería aprovechar esas confrontaciones e incentivarlas; lograr reorganizar a sus estructuras políticas por cada uno de los estados del país, y recorrer cada municipio para explicar cuál será la estrategia a usar y cómo piensan lograr vencer al gobierno. El largo silencio de la oposición política no es una buena señal o se ponen de acuerdo o seguirán perdiendo espacios y seguidores. Mientras tanto, las proyecciones económicas para los próximos sesenta días no son nada alentadoras lo que aclara que no habrá freno a la inflación y podría provocar eventos por parte de la población quienes motivados por el hambre y la desesperanza podrían darle un viraje a la política en Venezuela. El éxodo de venezolanos por el mundo es impresionante. Las cifras son alarmantes, pues los ciudadanos se van en búsqueda de oportunidades que no visualizan en Venezuela. La gente está vendiendo todo lo que tiene para lograr huir de la baja calidad de vida y del mal gobierno.  Así que, si la oposición no logra frenar las intenciones del gobierno quedará para el recuerdo y quienes se quedan en Venezuela tendrán que ingeniárselas para sobrevivir en un ambiente negativo, poco alentador, entreguista, con un gobierno que ha demostrado que no sabe gobernar.La reflexión está en el por qué el 70% de la población que manifiesta rechazar el actual gobierno se comporta como minoría y la respuesta es menos compleja, dado a que ese pensamiento fue cultivado por los repetidos errores de la clase política de la MUD…