Opinión

En opinión: EE UU, por Donald Trump

La declaración más reveladora de Donald Trump, esa que lo delata y a la vez lo sintetiza, es esta en la que se refiere a las mujeres y que realmente no dio: “cuando eres una estrella, te dejan hacerles cualquier cosa. Agarrarlas por el coño”. Fue una conversación en el año 2005 entre “la estrella” y un presentador de noticias durante eso que llaman el off de record, lo que, si bien pone en tensión la ética del periodista, —era una conversación privada, no entraba en la declaración— no deja de ser revelador de quien es la persona que hoy mismo puede convertirse en el presidente 45 de los Estados Unidos.

El magnate, como gustan llamarlo algunos medios, ha hecho fortunas con negocios como el Miss Universo y ha estado vinculado a la revista Playboy y a un proyecto para integrar revistas pornográficas a una plataforma en internet. Él mismo suele comportarse públicamente como eso que los gringos llaman un playboy ¡entonces! ¿Cuál es el problema? Obscenamente rico, exitoso y famoso, un nomber guan de los negocios, es la encarnación misma del sueño americano y quizás por ello, en un país donde los políticos se ven forzados a renunciar a sus aspiraciones si les descubren que le han sido infiel a sus esposas, el asunto no hizo la menor mella en la campaña de Trump. 

Lo que resulta realmente asombroso es que aun mostrándose tal y como él es y a pesar de estas infidencias que no dejan lugar a dudas de que se trata de un personaje salido de Porky’s, American Pie o American Beauty, de que, al mismo tiempo, encarna todo lo que los estadounidenses blancos, decentes, razonables y protestantes supuestamente odian, una cantidad importante de ciudadanos está decidido a elegirlo como presidente.

¡A ver! la pregunta aquí no es ¿Quién es Donald Trump? Sino ¿Qué pasa en la América profunda, como sus panegíricos suelen llamarla, que puede hoy hacer girar vertiginosamente su historia republicana? ¿De qué tamaño, color y naturaleza es la crisis gringa que Bill El Carnicero, este personaje, esta estrella de Pandillas de Nueva York, ha vuelto a las andadas?

Y como se trata de los EE UU, dónde sólo estas cosas ocurren, dónde, como decía Facundo Cabral, puedes pagar una prostituta con tu tarjeta de crédito y te dan factura y un hombre negro como Michael Jacsonk puede convertirse en una mujer blanca ¡o sea! La tierra de Disney y del Mago de Oz, hay una historia según la cual el presidente número 45 de los EE UU es un personaje de ficción. Se trata de Jack Ryan, el personaje creado por Tom Clancy para sus novelas de espionaje y al que la Reina Isabel II le otorgó una orden caballeresca honoraria por sus ficticios servicios a su majestad serenísima. Pero si Trump es un libro abierto en cuanto a su personalidad megalómana, más allá del asunto del muro en la frontera con México que ya en parte existe, es un completo misterio con respecto a lo que piensa sobre América Latina. Es más, el tema de las relaciones con el resto del continente no ha estado en la campaña.

Presidentes como Mauricio Macri, Juan Manuel Santos, Enrique Peña Nieto, Pedro Pablo Kuczynski, que suelen estar alineados con los intereses de Washington, no han ocultado sus preferencias por Hillary Clinton y hasta se muestran preocupados por un triunfo de Trump.

Y tienen motivos de sobra para preocuparse, porque si a diferencia de Barack Obama, el magnate sí cumple lo que está prometiendo en materia económica, levantará un enorme muro en las fronteras de su país, pero no estará hecho de concreto y acero, sino de papeles verdes.  Mejor que vayan despertando del sueño de los tratados de libre comercio, de la globalización y la integración atlántica o pacífica, Monroe está de vuelta, Theodore Roosevelt y su teoría del garrote ha regresado, porque cuando uno se cree una estrella y además es el presidente de los EE UU, tiende a pensar que puede agarra al mundo por el coño.

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