Culminaron las vacaciones escolares y universitarias  con los apuros, este año más duros, por la crítica situación que vive Venezuela y el Zulia en esta ocasión. Ahora vienen meses de incertidumbre y de vida dura para los zulianos. 

Como dijo el poeta Udón  Pérez: “El Zulia es un pueblo que vive, se rebulle y crece. Sí le cierran las aulas, lucubra silenciosamente en los hogares, si le encadenan un brazo, trabaja con el otro, si le rompen su lira, sabe arrancar acentos armoniosos a la guitarra y al tiple; si quieren sepultarlo  o reducirlo a playa de pescadores, se encarama en el montón de arena como el rayo de luna que tiene su raíz allá en el fondo inaccesible de los cielos”. En el marco de estas  ideas recibimos con beneplácito el Himno de Maracaibo con letra de Enrique Romero y  Javier Rondón. Música de Ramón Araujo. Exalta la población originaria, la historia de resistencia, el lago, su apertura al mundo, la fraternidad de la diversidad como expresión del rostro de la América que somos.

También, según la prosa de Udón, es digno recordar que un día 11 de septiembre de 1891 nace  la ilustre Universidad del Zulia, el alba de la academia. Fue cerrada en 1904 y su reapertura en 1946 con la lucha de universitarios e intelectuales de la época  se abrió para no volverse a cerrar más nunca como lo repetía siempre el extinto y recordado Rector, Dr. Leonardo Atencio Finol.

El acontecer en el Zulia durante este mes remite a la sub-región Guajira donde se mantienen los problemas de subsistencia, ausencia de políticas de Estado y situaciones graves a raíz de la masiva presencia militar en la frontera con el saldo lamentable de unos cuantos muertos desde el 2010. El pasado viernes 16 hubo un hecho en Juruba donde murió Darwin Acosta. Una vez más las instancias de derechos humanos llaman a las autoridades correspondientes a que se haga justicia y se acabe con esta grave realidad en frontera. En estos tiempos vacacionales, participé en unos cuantos arreglos de problemas entre hermanos wayuu según el Derecho Propio y visité a muchas trabajadoras familias  que no son precisamente bachaqueros, entre ellas a quienes las lideran: Alí Fernández Ja’yaliyuu, Enrique Reverol Ipuana y Amable Fernández Mendez Ja’yaliyuu.