Pablo Pérez Exgobernador del Zulia @PabloPerezOf
La crisis política venezolana es muy compleja, tan difícil que muchos especialistas la han calificado como un verdadero conflicto con todas las implicaciones que eso representa. Salir de esta situación es muy complicado, porque tal como he comentado en otras ocasiones, no hay salidas inmediatas ni mágicas. Y no hay salidas inmediatas y efectivas porque no estamos ante un régimen democrático, sino frente a uno cuya única prioridad es sostenerse en el poder sin importar el costo. Con las dimensiones de la tragedia nacional, ya en un país normal se hubiera producido la renuncia del Gobierno y la convocatoria de elecciones. ¿Y qué hacemos ante semejante dificultad? Hay dos caminos. El primero es peligroso y se trata de la insurrección popular y la lucha armada en las calles, como proponen los radicales del Twitter. En ese escenario tenemos todo en contra porque si bien es cierto somos una mayoría, pero somos una mayoría desarmada frente a una minoría armada y en algunos casos sedienta de sangre para alimentar la epopeya revolucionaria.
En la oposición reunida en la coalición Mesa de la Unidad Democrática ni creemos, ni mucho menos estamos formados para esa lucha. Nosotros creemos y estamos formados en democracia y en democracia la vía adecuada para provocar un cambio son las elecciones.
