Sin agua y sin electricidad. Un domingo “cotidiano” en esta nueva Maracaibo, donde nos preguntamos a diario si nos alcanzara el dinero para comer, o cuánto tiempo estaremos en la cola de la gasolina. Pero este domingo era previo a la conmemoración de la Batalla de Carabobo, por lo que una pregunta me vino a la mente: ¿A esto se le puede llamar libertad?
Y hablo más allá de los derechos que nos otorga la Constitución, hablamos de la vida que día a día se nos pierde en una interminable lista de padecimientos. ¿Será que para esto fue por lo que tanto luchó el libertador? No creo, que después de librar tantas batallas para liberar varios países, se imaginaria a sus hijos cargando pipotes de agua, pimpinas de gasolina, velas y linternas; seguro que no. Lo más difícil es que la respuesta está en nosotros los venezolanos. No creo que la solución la tenga el Gobierno o la oposición venezolana –dejando claro que me siento parte de ella, aunque no comparto, en ocasiones, su accionar- y por eso, me llaman “Irreverente” – y realmente lo soy – aunque siento que ambos son responsables de lo que hoy vivimos, nosotros como ciudadanos también tenemos nuestra cuota de responsabilidad y no se trata de una gorra, color de franela o una consigna, debemos de asumir un rol donde todos seamos protagonistas, exijamos nuestra libertad, aquella por la que tanto luchó Bolívar, esa libertad que todos merecemos.
Más allá de una intervención extranjera, guerras, golpes de estado, planes de la patria, persecuciones, presos políticos, acuerdos de mesa o por debajo de ella; Nosotros somos el reflejo de lo que vivimos día a día, y por tanto debemos ser protagonistas del cambio que queremos; y con esto debo resaltar que desde mi perspectiva no se trata de seguir a uno sino que vamos todos. No se trata de generar una guerra, se trata de organizarnos para la lucha, no se trata de armas, sino de conciencia; sea cual sea el escenario todo terminará en un proceso de elecciones que tanto anhelamos. Entonces ¿Esperaremos que nos organicen? deberíamos tomar la iniciativa, y organizarnos desde ya, con esto no es que aceptamos las reglas del juego que quieren imponernos, el árbitro debe aceptar y respetar la constitución, este sería el primer pasó. Bolívar batalló por la libertad, y en nosotros queda defenderla. Convencido estoy, sería la mejor forma de honrar sus batallas y sacrificios, aunque estemos sin agua, sin electricidad y sin combustible, nos debe sobrar convicción para sumarnos al ideal de nuestro libertador.
