Hassine Abassi uno de los miembros del Cuarteto para el Dialogo Nacional en Túnez y Premio Nobel de la Paz, estuvo recientemente en Caracas, invitado por organizaciones de la sociedad civil, para compartir el caso tunecino. Experiencia exitosa en la que destacó con especial énfasis el papel fundamental que jugó precisamente la sociedad civil “como mediador y fuerza convocante” de la paz, el dialogo y el fortalecimiento de la democracia en su país.
Aun cuando ninguna realidad es exactamente igual a la otra- y con la advertencia de que la experiencia tunecina “no es aplicable a todos los países”- el proceso conducido por el Cuarteto de Túnez, es de especial importancia para el país, más aun cuando el diálogo es asunto de interés tanto político como ciudadano.
Transformado el diálogo en Venezuela en factor importante de la confrontación política, es absolutamente certero el consejo de Abassi en cuanto a colocar los intereses del país por encima de aquellos de carácter político y personales. Sin despreciar la recomendación de evitar la injerencia de actores extranjeros durante las negociaciones.
Dialogo invoca otros procesos, tales como reencuentro, reconocimiento; negociación, acuerdos y ética; información y comunicación; independencia y responsabilidad nacional; democracia y paz.
