Opinión

El camino es el diálogo

Félix Cordero Peraza

Analista político

[email protected]  

 

 

Categóricas las declaraciones del papa Francisco sobre la necesidad de diálogo en Venezuela entre el Gobierno y la oposición. A despecho de la posición y de la Conferencia Episcopal, que pareciera diferenciarse del Vaticano, según algunos voceros de la jerarquía eclesiástica. El Papa pidió que el Gobierno y la oposición apuesten por el diálogo y busquen la paz. Para que “las consecuencias de la crisis política, social y económica dejen de pesar sobre la población civil”. Muy clara la postura del Santo Padre. A la cual debería alinearse la jerarquía católica en Venezuela. Lo que vemos es que Roma apunta alto y al centro del problema. Mientras, aquí se juega a lo pequeño e intranscendente. ¿A qué apuesta la Conferencia Episcopal?

   El diálogo es parte relevante de la historia de la humanidad. Donde ha ocupado su puesto protagónico ha evitado y finalizado guerras civiles y entre naciones. Es milenaria la experiencia del Vaticano en estos menesteres. De ello sabe Europa y el mundo entero. Su alto valor moral y espiritual le da una autoridad inigualable en el mundo entero.  Su papel en la normalización de las relaciones entre EE UU y Cuba fue fundamental, reconocido así por ambas partes. Igual pasó en el proceso de paz llevado a cabo en la hermana república de Colombia. Tiene suerte Venezuela al contar con un Papa preocupado por la paz en nuestro país y decidido a llevar adelante el proceso del diálogo.  

  El diálogo hay que verlo con realismo. Sin subjetivismo ni fantasías personalistas. Porque además la política es un asunto serio y exigente. Pasa factura a los errores y los cobra de inmediato. Ejemplos sobran del pasado año 2016. Basta con leer las redes sociales. El camino del diálogo es complejo nadie ha dicho que es fácil. Es una vía de marchas y contramarchas… pero es la vía. El desespero y la inmediatez siempre han hecho daño y más en política donde se requiere profundo análisis y planes estratégicos que llevan su tiempo y su espacio.  Creer que se está solo en la política o que el adversario no juega es no medir la propia fuerza, desconocer las oportunidades o desaprovechar las ventajas. Decía Sun Tzu, “conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo y podrás pelear cien batallas sin un desastre”.

   El diálogo es un proceso muy complejo cargado de dificultades y contratiempos. Son diecisiete años de confrontación violenta y bravucona. Durante los cuales se fracturó la nación de manera perversa.  Como consecuencia de un discurso político amenazador, revanchista y descalificador. Excluyente, racista y fanático.  No hay en el continente una nación más dividida que la nuestra. La quiebra es tan grande que somos simplemente ejemplo mundial y preocupación de todos los organismos mundiales. No hay ninguno que no se haya pronunciado a favor del diálogo.      Ese proceso es para imponer la tolerancia, racionalidad, institucionalidad y la vigencia del orden constitucional. El respeto mutuo y la convivencia pacífica en la vida de la república.  La coexistencia política tendrá efectos positivos en la economía del país. Y en las relaciones entre los diferentes sectores sociales. Apostar por el diálogo es entonces construir los caminos de la paz.  

 

Síguenos

Comentarios

Inicia sesión para unirte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Opinión