Durante largo tiempo de este año, se siguió cultivando el odio, enemistades, divisiones entre venezolanos por choques ideológicos y fanatismo político- partidista.
Ya a inicios del 2014, el Santo Padre Francisco en la celebración de la XLVII Jornada Mundial de la Paz, partiendo de la Fraternidad como fundamento y camino para la paz, invita a la comunión con los otros y dijo ”En los que encontramos no enemigos o contrincantes sino hermanos a los que acoger y querer.”
En pleno Jubileo “de la Misericordia y el perdón” en todo el mundo, con la Chinita sobre la misma tierra zuliana bendiciendo el diálogo esperado por Francisco y ya animados por los sagrados vientos navideños, evocamos el patriotismo, humanismo solidario y la religiosidad de los venezolanos para el comienzo de un sincero esfuerzo por la reconciliación nacional, la cultura de paz, diálogo, tolerancia, equidad, fraternidad y amor.
La solidaridad del Papa en estos tiempos difíciles, también es una clara alusión a la unidad en la diversidad, al respeto por la pluralidad ideológica, étnica, cultural, sana integración social y convivencia civilizada. Además, de la esperanza en la reorientación de la política económica y social de la que tanto se requiere para bien de todos. Venezuela y el Zulia necesitan con urgencia la reconciliación, el cultivo de la paz y la superación de negativas actitudes divisionistas.
