No hubo celebraciones oficiales por parte de la Secretaría de Cultura, mientras artistas y bandas internacionales incursionaban en importantes escenarios de esta capital.
El 120 natalicio del más célebre compositor mexicano, Agustín Lara (30 de octubre de 1897-6 de noviembre de 1970), pasó prácticamente inadvertido aquí, cuando en los medios de difusión mandan el hip hop y el reggaetón.
No hubo celebraciones oficiales por parte de la Secretaría de Cultura, mientras artistas y bandas internacionales incursionaban en importantes escenarios de esta capital y otras ciudades.
Sin embargo, Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino, conocido como Agustín Lara, dejó un legado imposible de olvidar tanto en México como en el mundo, donde sus boleros más emblemáticos son símbolo de la mexicanidad.
María Bonita, Solamente una vez, Noche de Ronda, solamente por mencionar algunos títulos, vuelven una y otra vez en la voz de intérpretes de varias generaciones y diversos países.
Pero Rodrigo de la Cadena, joven y laureado cantautor mexicano, interprete, investigador y promotor del bolero, resiente la falta de homenajes en la efeméride, en entrevista exclusiva con Prensa Latina.
De la Cadena es el director del Festival y Congreso Mundial del Bolero en México, conduce el único programa de la televisión nacional dedicado al género; también un espacio radial donde lo canta en vivo y demuestra su vigencia. Es la voz de otro titulado Nuevamente Bolero.
En estos días, recibió el Premio Agustín Lara que el Patronato del mismo nombre y el Museo Bowers ofrecen anualmente en ceremonia celebrada en el barrio latino de Los Ángeles, California.
Antes fue premiado en el Festival Boleros de Oro, de Cuba, y también en otro foro internacional en Belarús, donde se impuso con una versión de Bésame mucho. No son los únicos lauros de quien ha interpretado boleros en un decena de países , pero prefiere hablar de Lara:
“Estamos hablando del compositor más completo de México. Se le puede considerar el padre del bolero mexicano. Su tema Imposible, fue el primer bolero internacional de México, que se grabó en Nueva York”, refiere.
Mi entrevistado recuerda con tristeza otros tiempos cuando “existía mucho apoyo” para la celebración de festivales y otros certámenes dedicados a Agustín Lara, como el que desde hace años se celebra en Veracruz y que en 2016 “recibió cero pesos de las autoridades”.
Venían los mejores boleristas, se editaban libros, existía un concurso de compositores, se entregaba la medalla Agustín Lara, rememora con añoranza. “Era un contexto de preservación fabuloso”, subraya.
La Secretaria de Cultura debería ser la primera en conservar vivo el legado del compositor más importante de México. Ellos tienen esa responsabilidad y cuentan con las instituciones para ello como el Palacio de Bellas Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes, donde la programación por estos días tiende más a exaltar expresiones culturales foráneas, afirma De la Cadena.
Reconoce que, a despecho del esfuerzo institucional, el gusto por el bolero depende de la transmisión generacional. También del lado de la empresa privada, incluidas la industria disquera y los medios de comunicación.
Lo supo de primera mano a la hora de lanzar este año un disco con más de 12 boleros de su autoría. Se titula El Bolero de mi vida, lleva acompañamiento orquestal de jazz sinfónico, con la intención de “que no tenga fecha de caducidad”.
Tuvo el apoyo de una universidad, pero igual debió apelar a su bolsillo. “Me ha costado mucho trabajo colocarlo, porque la industria no está interesada en estas propuestas. Ellos quieren que te sumes a la industrialización y comercialización del proceso cultural”.
Lamentablemente no puedes obligar a las concesiones de radio y televisión a que transmitan nuestra cultura. En otros países, Cuba y Venezuela son un ejemplo, las emisoras tienen que dar espacio y promover la educación y la cultura como obligación de ley. En México existe, pero no se respeta, dice.
Y añade: “Tú vas al Malecón de La Habana y le preguntas a los jóvenes allí quién era Beny Moré y saben decirte algo. Pero te vas a una escuela aquí y preguntas por Agustín Lara y ponen cara de yo no fui”.
Considera al respecto que las autoridades gubernamentales tienen que hacer más en pro de un sistema cultural, aunque también la gente debe estar más dedicada a la cultura.
Arremete contra programas (menciona La Voz México, de Televisa) cuyo propósito manifiesto es la búsqueda de talentos, pero en los que priman intereses económicos y comerciales.
Cómo puedes pretender que venga a dar opiniones y clases un “cuate” como Maluma (jurado), se pregunta.
No tengo nada contra el colombiano, pero hay que verlo en un video cantando La Bikina, esa famosa canción del mexicano Rubén Fuentes, sin poder dar una buena nota, fustiga.
Estamos hasta el gorro de esas vanalidades, solo hay que rastrear en las redes sociales cómo mucha gente exige y se expresa al respecto, cuando muchos prefieren sumergirse en la novela de las ocho y dejar pasar proyectos, conciertos y presentaciones de mejor perspectiva. Es un extravío cultural, apuntala De la Cadena.
Podríamos seguir hablando del bolero y de Agustín Lara cuando pasen otros 120 años de su natalicio. Para entonces se seguirá cantando Solamente una vez, concluye.