Las nuevas generaciones no son solo el futuro, sin duda son el presente que busca garantizar un mejor futuro. Hoy Venezuela cuenta con una generación de jóvenes luchadores que día a día trabajan por recuperar la libertad que tanto anhelamos, sí, esa libertad que el “socialismo del siglo XXI” nos expropió.
En ese sentido, la educación es la mayor arma con la que contamos quienes estamos decididos a ser la generación del cambio y progreso, de ahí, los múltiples atropellos que reciben nuestras universidades en intentos perversos por cercenar la libertad de ideales y de levantar la voz cuando la moral y la ética se corrompen en nuestra sociedad.
La decadente realidad universitaria en Venezuela, es reflejo del poco interés por formar relevos, por formar ciudadanos conscientes y preparados para enrumbar el país hacia el progreso. Es muy común entonces observar comedores universitarios cerrados, infraestructuras sin mantenimiento, rutas de transporte sin funcionamiento y un miserable salario a quienes son los encargados de dar luz, formar y guiar al futuro y presente de nuestra nación, esta es pues, la realidad que juntos vamos a cambiar para devolverle su majestuosidad y autonomía a la universidad venezolana.
El deporte por ejemplo, como medio para la recreación, como forma de alejar a nuestros muchachos de la violencia, hoy es abandonado por los entes gubernamentales. Las canchas y complejos culturales donde se podrían desenvolver nuestros atletas están en decadente estado, limitando el surgimiento de una verdadera generación de oro y por ende la realización de sus sueños, conscientes del trabajo que esto conlleva se ven limitados a practicar su pasión por el costo de los implementos y el hambre que suma un duro golpe a nuestra irreverente juventud. Aunado a esto, la cultura en su máxima expresión se manifiesta desde nuestro folklor, levantando su voz en contra de la censura. El abandono a nuestros orígenes que se manifiestan a través de la gaita por ejemplo, es una muestra de la descomposición social que se ha impulsado en nuestro país con fines de dominio a la voluntad popular.
