Como balde de agua fría les cayó a los funcionarios del Ministerio Publico la reciedumbre, convicción y fortaleza moral del nuevo fiscal General de la Republica Tarek Williams Saab, quien desde su llegada está quitando la maleza y develando las mafias que operaban dentro de la institución con la connivencia de la antigua principal de ese despacho Luisa Ortega Díaz. Ya van más de ocho funcionarios detenidos, todos vinculados a la cúpula directiva del MP.
En el Zulia, desde hace cuatro años denunciamos los desmanes y los procedimientos ilógicos que los fiscales encargados de los casos referidos a las estafas inmobiliarias venían realizando. Aquí, simplemente descubrimos como engavetaron los expedientes y le dieron todas las oportunidades para la evasión además de promover el sobreseimiento de causas peses a toda la evacuación de pruebas.
Nuestra denuncia logro la destitución de fiscales, nuestra lucha promovió e impulso mejores escenarios para los estafados inmobiliarios, sin embargo, ahora entendemos como la directiva del Ministerio Publico, incursa en actos que ha tipificado el nuevo fiscal general de republica como “la existencia de una red de corrupción y extorsión dentro del Ministerio Público, durante la gestión de Luisa Ortega Díaz “ amen de las acciones de la referida fiscal, las cuales por si misma dan cuentan del desdén hacia el pueblo, no así con la empresas incursas en irregularidades administrativas con cadivi y cencoex . A estas las trató muy bien. Y es que los fiscales en el Zulia se hicieron de la vista gorda en todo cuanto pudieron amparados en la mentalidad y directiva corrupta de las cúpulas del Ministerio Publico que poco le importaba la casa o la vivienda de alguien.
No es menos cierto que enquistados en los curules del MP, algunos fiscales en muchas de las ciudades de Venezuela se hicieron sordos y ciegos en los momentos más apremiantes vividos durante los 120 días de guarimbas. Ni se inmutaron muchos de ellos ante la quemas de seres humanos llevada a cabo por las hordas de violentos alentados por la oposición y particularmente por el partido Voluntad Popular, la destrucción de ambulatorios, escuelas, el asesinato. El chorrito de dinero que les llegaba por la vía de la corrupción también se le acabó a las empresas captadoras de divisa vinculadas a los proyectos de producción en la faja del Orinoco, y es que la antecesora del cargo, había creado un sistema para invisibilizar los casos, ralentizar los procesos y desestimar los hechos con el propósito de sacar beneficio participar, además contribuir desde sus acciones al saboteo generalizado y al caos en el país.
