El presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela, Miguelángel Suárez, denunció la noche del 29 de junio que funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana detuvieron siete camiones 350 cargados de ayuda humanitaria, provenientes de la Gran Sabana, en el estado Bolívar.
Suárez afirmó en un video difundido en sus redes sociales que los vehículos tenían previsto llegar a la UCV para que luego los donativos fueran distribuidos entre las personas más afectadas, pero no alcanzaron su destino.
La ayuda iba rumbo a la UCV
El dirigente estudiantil reiteró que en la universidad se desarrolla desde el 25 de junio, “e incluso antes”, un trabajo disciplinado para recibir insumos. También indicó que, por ahora, se desconoce el paradero de todas esas donaciones.
La vicepresidente de la FCU-UCV, Rosa Cucuniba, reprochó que la situación ocurra mientras el país atraviesa una tragedia por los dos terremotos de 7,2 y 7,5 que azotaron al país.
Damnificados y daños tras los sismos
Cucuniba sostuvo que los estudiantes y venezolanos se han organizado desde el día número uno para ayudar a los lugares más afectados. Aseguró además que la ayuda humanitaria se entrega “de forma responsable” tanto en Caracas como en La Guaira.
Tras los sismos de 39 segundos, La Guaira, decretada zona de desastre, y Caracas han sido las entidades más afectadas. Las cifras oficiales más recientes indican que hay al menos 774 edificios afectados, de los cuales 189 colapsaron, y que la tragedia dejó 15.866 personas damnificadas.