Este miércoles por la tarde se registraron dos movimientos telúricos de magnitudes 7,2 y 7,5 en el noroeste de Venezuela, con un intervalo de apenas 39 segundos entre ellos. Los sismos fueron percibidos en varias zonas del país, incluida la ciudad de Caracas.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, que monitoreó los eventos, la energía liberada por estos tembloress es suficiente para provocar daños estructurales y afectar a gran parte de la población expuesta. La agencia calificó la situación como un “desastre generalizado” debido a la intensidad y la proximidad de los dos eventos.

Los primeros reportes indican que el saldo provisional asciende a al menos 164 personas fallecidas y alrededor de un millar de heridos. Las autoridades sanitarias y de protección civil han iniciado labores de búsqueda y rescate, así como la atención médica a los afectados en los centros de salud más cercanos.

Ante la magnitud del impacto, el gobierno venezolano ha declarado el estado de emergencia en todo el territorio nacional, con el objetivo de movilizar recursos adicionales, coordinar la ayuda humanitaria y garantizar el orden público en las zonas más afectadas por los sismos.