La empresa estatal Corpoelec reconoció que no cuenta con la capacidad operativa para cubrir la demanda nacional de energía, la cual se situó en 16.424 megavatios en la última semana. Esta situación mantiene un esquema de racionamientos sostenidos en gran parte del territorio nacional, con diferencias marcadas entre el Área Metropolitana de Caracas —donde los cortes no son diarios— y el resto de las regiones, que padecen suspensiones prolongadas.

Los casos más críticos se concentran en el estado Zulia, donde hasta el 99% de los hogares sufren interrupciones diarias. En Maracaibo, los bloques sin servicio eléctrico alcanzan entre 8 y 12 horas continuas. Una realidad similar se vive en la región de Los Andes, caracterizada por cortes extensos y fluctuaciones constantes de voltaje, así como en los llanos venezolanos, con suspensiones cotidianas de cuatro a seis horas.

Planes de estabilización sin fecha de normalización

Durante una rueda de prensa en la sede de la Gobernación del Zulia, Juan Crisóstomo Fernández, titular de Corpoelec, anunció que la corporación analiza un plan de estabilización destinado a equilibrar la capacidad de generación con el consumo actual. No obstante, advirtió que no existe una fecha definida para reducir el déficit de generación ni para suspender el cronograma de interrupciones.

El funcionario explicó que uno de los principales obstáculos radica en la escasez de repuestos especializados en el mercado internacional. Según detalló, la adquisición de piezas para reparar las unidades averiadas demanda tiempos de entrega que superan los doce meses. Por su parte, desde el Ministerio de Obras Públicas se indicó que varias unidades de Termozulia continuarán en procesos de recuperación hasta enero de 2027.

Imposibilidad de establecer un cronograma fijo

Ante las exigencias ciudadanas de contar con horarios previsibles de servicio, las autoridades descartaron la implementación de un cronograma fijo. Corpoelec realiza estimaciones diarias sobre la energía necesaria, pero las fallas imprevistas que surgen durante cada jornada alteran de forma constante la planificación operativa.

El incremento del consumo eléctrico ha sido atribuido a las altas temperaturas ambientales y a una mayor actividad asociada a la recuperación económica. Mientras tanto, las comunidades continúan enfrentando suspensiones imprevistas y un servicio inestable a la espera de soluciones estructurales a mediano y largo plazo.