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Zulianos relatan cómo vivieron el terremoto desde las diferentes provincias de Ecuador

Rescatistas sacaron de los escombros decenas de cadáveres este domingo con sus manos luego de que un fuerte terremoto azotó la región costera de Ecuador el sábado en la noche, derrumbó decenas de edificaciones, generó destrucciones en algunas carreteras y ha dejado al menos 246 personas fallecidas y 2.527 heridas.

El epicentro del terremoto, de una magnitud de 7,8 grados y el más fuerte en afectar a Ecuador desde 1979, tuvo lugar en zonas ecuatorianas escasamente pobladas, compuestas por puertos de pescadores y playas turísticas, a 170 kilómetros (105 millas), de Quito, capital del país.

Nancy del Rio, jefe de la sección consultar en Quito, declaró este domingo a la periodista marabina Jenny Amaya, quien reside en Ecuador, que recibieron la solicitud de ayuda por parte de nueve personas que aún no pueden ser declaradas como desaparecidas, debido a que la zona afectada no cuenta con electricidad ni servicio de comunicaciones. 

Acotó además que fueron activados los servicios consulares las veinticuatro horas al día hasta nuevo aviso a través de un teléfono de  guardia en la Embajada en Quito, donde el cuerpo de la sección consular y demás miembros diplomáticos dan su apoyo al Consulado General en Guayaquil que incluso fue  afectado en su estructura.  

Del Rio informó que adicionalmente a los 29 integrantes de la brigada Simón Bolívar que partió de Maiquetía en horas de la tarde de este domingo, está trabajando un contingente más  formado por 20 personas entre médicos  expertos en desastres, bomberos  y rescatistas, equipados además con dos motos, un vehiculo militar, una planta eléctrica y dos excavadoras.

Un considerable número de zulianos se encontraban en el área del desastre en las diferentes provincias. A través de la directora de la Asociación Civil de Venezolanos en Ecuador en Guayaquil, la marabina María Teresa Rosales, se conoció que dicha asociación prestará ayuda humanitaria tanto a los nacionales como a los ecuatorianos. Están previstas visitas de la entidad a las áreas afectadas. 

Rosales, arquitecta narró: “Sentí que el edificio se partía en dos, por el conocimiento de mi profesión buscaba el punto de dilatación de la estructura esperando en  tensa calma lo peor, pero afortunadamente mi residencia cumple con los estándares modernos de construcción exigidos por Ecuador especialmente en los techos y pudimos estar a salvo de más efectos adversos”. Por su parte Alfredo López director de la asociación en Quito informó que han activado las tareas los comités de planificación y de responsabilidad social dirigidos por Carlos de la Cruz y Michelle Gómez.

El ingeniero Héctor Martínez radicado en  Playa Almendros, Esmeraldas, muy cercano al epicentro en la isla de Muisne,  relató que “hubo derrumbes en una cantidad amplia de estructuras viejas, perdimos el servicio eléctrico y las comunicaciones se volvieron precarias en segundos. Al segundo movimiento fuerte pudimos resguardarnos en el carro y subir a una zona alta para preservar nuestras  vidas”.

Mientras que en Manta, otras de las zonas más afectadas y en la que hubo derrumbe de edificios nuevos completos, Daniel Castro Aniyar, hijo de la ex gobernadora Lolita Aniyar de Castro pudo salir ileso junto a su esposa  aún cuando la edificación en la que reside se desplomó en instantes.   En el área de Salinas, José Gabriel Linares señaló que la presencia venezolana, aunque no es extensa, no sufrió mayores  percances y los bordes costeros permanecieron sin alterarse ni alerta de la población por temor a un tsunami. En la provincia de los Rios, Byron Eras, ciudadano ecuatoriano integrado a la comunidad venezolana del área, comentó que se habían reportado en cifras oficiales cinco fallecidos, pero que se sentían agradecidos por la presencia de la delegación venezolana que fue la primera en llegar, situación que han destacado los medios ecuatorianos a nivel nacional.

Isabel Cristina Romero, marabina radicada en Quito comentó que: “Fueron minutos de mucha angustia, lo tomamos con calma y orden esperando que hubiese mayores efectos, pero nuestro edificio no sufrió daños y pudimos retornar a la normalidad pasada la media noche”.

Diana Montero, zuliana con esposo ecuatoriano habitante de las afueras de la capital vio afectada a su familia política que reside en el área de Guayas  pues a uno de sus miembros «le cayó un techo encima”.

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