«Le doy gracias a Dios por esta vivo, al igual que mi esposa y mis compañeros de trabajo», así lo expresó, este domingo a PANORAMA, el ingeniero industrial zuliano Gabriel Vásquez desde la provincia de Esmeraldas, una de las zonas afectadas por el terremoto de 7,8 grados que sacudió a Ecuador, este sábado por la noche.
Vía telefónica relató que «fue bastante desagradable, el movimiento de la tierra no fue normal, en mi caso me agarró desprevenido en la peluquería y todo comenzó a moverse, cayeron los estantes al piso, la gente comenzó a gritar».
El caos se hizo presente cuando salió a la calle, «la gente llorando, corriendo, afortunadamente por acá las pérdidas humanas fueron nulas, gracias a Dios, solo casas que se fracturaron, edificios que se fracturaron».
«En el apartamento donde vivo se agrietaron todas las paredes y más que todo fue eso, a nivel estructural (…) Comenzó el rumor del tsunami y todos fuimos hacia la parte más alta de esta zona y ahí esperamos hasta que vinieron las autoridades a avisar que se había acabado la alerta de tsunami y que estaba todo tranquilo», manifestó.
