Waymo prevé iniciar en la región de Madrid sus primeras pruebas con vehículos eléctricos Jaguar I-PACE y apunta a 2027 como el año en que podría empezar a llevar pasajeros en España. El despliegue será gradual y estará sujeto al marco de la Dirección General de Tráfico, el organismo español de seguridad vial.
Pruebas por fases antes de abrir el servicio
La compañía plantea comenzar con especialistas a bordo y luego avanzar hacia una etapa en la que personal de seguridad acompañe la validación del sistema. En ese proceso, Waymo quiere observar cómo responde su tecnología a las condiciones de tráfico y a las características de la red vial madrileña.
Ese calendario depende del resultado de las pruebas y de las autorizaciones que haga falta tramitar. Por eso, 2027 aparece como la meta comercial que la empresa se ha marcado, no como una fecha cerrada e independiente del proceso regulatorio.
Waymo también afirmó que conversa con autoridades nacionales, regionales y locales, y que busca familiarizar a los servicios de emergencia con su tecnología. Además, trabaja con socios locales para desarrollar su operación en la zona.
Madrid entra en una expansión más amplia por Europa
La capital española forma parte de una hoja de ruta internacional que incluye Londres, Múnich, Tokio, Toronto, París y Ámsterdam. En Londres, la empresa espera lanzar operaciones este año; en Múnich y Tokio, en 2027; y en Toronto, en 2028.
Según el plan descrito, París y Ámsterdam ya registraron oficialmente el servicio autónomo, aunque todavía no tienen fecha pública de lanzamiento. La empresa sostiene que cada mercado avanza con requisitos y plazos distintos, sin un calendario uniforme para toda Europa.
Waymo también señaló que en Londres tramita licencias para ofrecer viajes comerciales compartidos y que prevé operar bajo un marco piloto propuesto por el país. En Tokio, la expansión dependerá de la aprobación regulatoria y contará con un socio local; en Toronto, el plan también se apoya en una alianza local.
En paralelo, el servicio autónomo ya se mueve en Madrid con otros actores. La información difundida indica que el mes anterior la Dirección General de Tráfico concedió permiso a WeRide, después de que Uber recibiera los primeros permisos nacionales para probar vehículos autónomos en España, y que ambos servicios comerciales podrían comenzar a finales de este año.
La empresa defiende su escala y sus cifras de seguridad
Waymo afirma que opera en más de 15 ciudades y que supera los 500.000 viajes pagados por semana, con más de 20 millones de viajes pagados acumulados. También sostiene que, tras más de 400 millones de kilómetros de conducción totalmente autónoma, sus vehículos registran un 95% menos de accidentes con lesiones graves o peores que los que involucran a conductores humanos.
La compañía usa esos datos para respaldar su expansión internacional, aunque las cifras corresponden a sus operaciones en Estados Unidos y no sustituyen la validación específica que ahora busca en España. El objetivo, en todo caso, es demostrar que su sistema puede adaptarse a un entorno vial distinto al de sus mercados habituales.
Waymo además dijo que planea usar USD $5.000 millones en financiamiento para ampliar su flota desde unos 4.000 vehículos hasta 8.000 a finales de este año y 16.000 a finales del próximo. La misma información menciona una meta de 20.000 vehículos sin precisar un plazo para alcanzarla; a comienzos de este año, la empresa completó además una ronda de capital de USD $1.000 millones con una valoración de USD $126.000 millones.
En Madrid, el anuncio marca el inicio de una prueba de adaptación regulatoria, técnica y operativa. El resultado mostrará si la empresa puede trasladar su modelo a una ciudad europea con reglas, tráfico y exigencias distintas.




