Estados Unidos aseguró que la operación humanitaria desplegada en Venezuela tras los terremotos del 24 de junio es la mayor respuesta organizada por Washington ante un desastre natural en lo que va de siglo, por el volumen de recursos movilizados y la rapidez del envío.
La afirmación fue hecha por Jeremy Lewin, subsecretario de Estado para Asistencia Exterior y Asuntos Humanitarios, quien sostuvo que la misión no tiene precedentes recientes para ese país.
Washington habla de un despliegue sin precedentes
Lewin afirmó que, “bajo prácticamente cualquier cálculo”, esta es la mayor respuesta a un desastre natural que Estados Unidos ha desplegado “en términos de personal sobre el terreno, fondos distribuidos y velocidad de respuesta”.
Desde las primeras horas posteriores a los sismos, el Departamento de Estado activó un Equipo de Respuesta para Asistencia en Desastres, conocido como DART, y un grupo especial de coordinación para canalizar el apoyo hacia las zonas más afectadas, principalmente en Caracas y el estado La Guaira.
En un mensaje publicado por USForeignAssist, el gobierno estadounidense reiteró el alcance del operativo.
Qué incluye la ayuda enviada a Venezuela
Como parte de la operación, Washington ha enviado equipos especializados de búsqueda y rescate urbano, unidades caninas entrenadas para localizar sobrevivientes, personal médico y helicópteros.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, la asistencia comprometida supera los 300 millones de dólares y el operativo continúa ampliándose conforme avanzan las labores de rescate y recuperación.
Funcionarios del Departamento de Estado han señalado que los recursos podrían incrementarse en función de las necesidades identificadas sobre el terreno.
La respuesta de Estados Unidos se desarrolla en coordinación con equipos venezolanos y brigadas internacionales desplazadas al país, mientras miles de rescatistas permanecen desplegados en las zonas de mayor afectación.
Expertos en asistencia humanitaria han comparado la dimensión del operativo con la respuesta estadounidense al terremoto de Haití de 2010, por la rapidez de la movilización y la complejidad logística para atender una emergencia de gran escala.
