Francisco compartió con buen humor, aunque cautelosamente, con feligreses en el Vaticano después del video viral del manotazo a una asiática.
El papa Francisco bromeó este miércoles 8-E con una monja al pedirle que no lo mordiera, en una referencia al manotazo que dio irritado la semana pasada a una mujer que lo jalaba con fuerza durante la noche vieja en la plaza de San Pedro.
«Te daré un beso, pero tú tranquila. ¡No me muerdas!», le dijo divertido mientras saludaba y daba la bendición a los fieles que asistían a una audiencia en la sala Pablo VI del Vaticano.
La religiosa africana, que acaba de gritar «¡Viva el Papa!», recibió el beso de Francisco, mientras que las personas que la rodeaban vitoreaban al sumo pontífice.