El acuerdo abre la puerta a que Arabia Saudí enriquezca uranio para un programa civil y reaviva tensiones en Oriente Próximo.
La Administración de Donald Trump firmó este miércoles un pacto nuclear con Arabia Saudí que, según lo previsto, permitirá desarrollar un programa energético con fines civiles y abrirá la posibilidad de enriquecer uranio. El anuncio llegó en medio de la guerra contra Irán y plantea interrogantes sobre el alcance real del acuerdo.
Un pacto con impacto regional
El secretario de Energía, Chris Wright, confirmó la firma del convenio, adelantado un día antes por varios medios estadounidenses. La Casa Blanca sostiene que el acuerdo generará miles de millones de dólares para la industria norteamericana, aunque aún no se conocen todos sus detalles ni las garantías para impedir que derive en un uso militar.
Desde Manila, Marco Rubio afirmó que Estados Unidos no adoptaría ninguna política que aliente la proliferación nuclear. Sin embargo, el pacto deberá pasar por el Congreso, donde bastaría con que no se reúna una mayoría cualificada en el Senado para frenarlo. Aun así, el panorama legislativo luce favorable para la Casa Blanca, debido al respaldo de muchos republicanos y a que los demócratas, en principio, no tendrían los votos necesarios para bloquearlo.
Israel, el Congreso y las dudas sobre el alcance del acuerdo
Israel, país que sí posee la bomba atómica aunque no lo reconozca de forma abierta, se da por opuesto al pacto. La negociación, además, llega con la tensión regional en aumento y con el debate abierto sobre el riesgo de proliferación en Oriente Próximo.
La idea no surgió únicamente en esta administración. Durante el gobierno de Joe Biden también estuvo sobre la mesa como parte de un plan más amplio que buscaba normalizar las relaciones diplomáticas entre Arabia Saudí e Israel. Esa estrategia se vinculaba con los Acuerdos de Abraham, firmados en 2020, que impulsaron la reanudación de relaciones entre Israel y Marruecos, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin.
El proyecto saudí quedó en pausa tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 en territorio israelí, que dejaron 1.200 muertos, y la posterior ofensiva en Gaza, donde las autoridades locales reportan al menos 73.000 fallecidos. En esta ocasión, Trump dejó fuera de la ecuación la exigencia de avanzar en la normalización con Israel, mientras los detalles técnicos fueron definidos después por diplomáticos de menor rango.
De acuerdo con los datos conocidos, el pacto tendrá una duración de 30 años y la principal beneficiada sería Westinghouse, empresa que diseña buena parte de los reactores nucleares comercializados por Estados Unidos en el exterior. El acuerdo también incluye dos cartas secretas, cuya naturaleza comercial y de seguridad podría convertirlas en uno de los puntos más sensibles del debate en el Congreso.
La relación entre Washington y Riad sigue marcada por la figura de Mohammed Bin Salmán, quien ha dicho que buscaría la bomba atómica si Irán la lograra antes. En Estados Unidos también permanece el recuerdo del caso Jamal Khashoggi, cuya muerte y desmembramiento fueron atribuidos por los servicios de inteligencia a responsabilidad del príncipe heredero.