El papa León XIV puso fin a los recortes de los salarios de los cardenales y altos responsables del Vaticano que habían sido decididos por su predecesor Francisco en 2021 debido a la pandemia de COVID-19, según un decreto publicado este lunes.
Fin de la austeridad por la crisis sanitaria
En marzo de 2021, el entonces pontífice redujo un 10% los sueldos de los cardenales y un 8% los de los altos responsables de los dicasterios —los ministerios del Vaticano— como una medida de emergencia para aliviar las finanzas de la Santa Sede, las cuales estaban golpeadas por la crisis sanitaria en un contexto de déficit crónico.
En un «motu proprio» publicado este lunes, día en que cumplió 71 años, el papa estadounidense explicó que decidió derogar esta disposición a partir del 1 de septiembre de 2026. Las limitaciones que resultaban necesarias para hacer frente al desafío excepcional de la pandemia pueden ahora superarse, según detalló el pontífice, quien aseguró que las instituciones del Vaticano continuarán trabajando para garantizar su sostenibilidad económica. La medida no tiene carácter retroactivo.
Mejora financiera y nuevos proyectos
El anuncio se produce en un escenario financiero más favorable para la Santa Sede. El banco del Vaticano destacó recientemente un año récord con un beneficio neto de 51 millones de euros (58 millones de dólares), según se indicó en su último informe anual publicado en mayo.
Por otro lado, León XIV anuló un proyecto impulsado por el papa Francisco que contemplaba trasladar parte de los archivos de la biblioteca del Vaticano fuera del microestado por considerarlos demasiado voluminosos. En su lugar, optó por construir un nuevo edificio dentro de las instalaciones vaticanas.
