El presidente Donald Trump partió el jueves por la mañana a la costa suroeste de Florida, donde escuchará de primera mano a las personas afectadas por el huracán Irma. Se trata de su tercera visita en menos de tres semanas para examinar los daños causados por el meteoro y los esfuerzos de recuperación.
Para Trump y el vicepresidente Mike Pence, la visita del jueves a las ciudades de Naples y Fort Myers será una oportunidad para ver cómo la gente está lidiando con las consecuencias de huracán y la forma en que ha respondido la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés).
«Históricamente, nunca ha habido algo como esto», dijo Trump a los periodistas antes de salir de la Casa Blanca. «Pero la Guardia Costera de Estados Unidos y la FEMA, trabajando con el gobernador (Rick) Scott, realmente han hecho un trabajo increíble», añadió, agregando que «la electricidad se está reactivando rápidamente».
Después de que el huracán Harvey golpeó Texas, Trump fue criticado por haber tenido una interacción mínima con los residentes durante su primer viaje a finales de agosto. El presidente vio poco de los daños e hizo pocas expresiones de preocupación.
