El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el jueves un memorando que permite imponer aranceles por hasta 60.000 millones de dólares a importaciones de China, pero la medida estaba muy lejos de la amenaza de iniciar una guerra comercial global.
Bajo los términos del texto, Trump decidirá cuáles serán las importaciones de China afectadas tras un período de consulta, lo que da a lobistas y legisladores la oportunidad de moderar una lista que propone más de 1.300 productos.
China también tendrá la oportunidad de responder a las medidas de Trump, lo que reduce el riesgo de represalias dramáticas e inmediatas de Pekín. Trump usó un tono conciliador cuando comenzó a hablar y dijo que veía a China como un amigo.
“Hemos hablado con China y estamos en medio de negociaciones”, dijo Trump, quien agregó que la pérdida de empleos en Estados Unidos por el comercio desleal fue una de las principales razones por las que fue elegido en 2016.
