El choque de dos trenes en Urda, en Toledo, el pasado miércoles elevó a nueve los accidentes de trenes de alta velocidad con víctimas mortales en el mundo desde que el primero empezó a circular en Japón en 1964. En esos siniestros han muerto al menos 359 personas.

195 muertes en tres siniestros

España concentra tres de esos accidentes: Urda; Adamuz, en Córdoba, en enero de este año; y Angrois, en Santiago, en 2013. Entre los tres suman 195 muertos, lo que equivale al 54% de las víctimas mortales en los principales siniestros de la historia de la alta velocidad.

Angrois y la discusión sobre la alta velocidad

El siniestro de Angrois sucedió con un tren Alvia, que corre hasta 250 kilómetros por hora y está catalogado como de alta velocidad por Renfe. Ocurrió en una línea de altas prestaciones, según la Agencia Ferroviaria Europea, pero en un tramo limitado a 80 kilómetros por hora. El Atlas de alta velocidad de la Unión Internacional de Ferrocarriles también cataloga el tren y el trayecto como alta velocidad.