Santiago Muñoz Machado defendió la nueva edición del Diccionario y aseguró que el inglés no está destrozando el español. La obra suma más de 6.000 entradas nuevas.
Santiago Muñoz Machado aseguró que el inglés no está destrozando el español y defendió que la lengua sigue renovándose por su propio uso, con el impulso de la tecnología y de los cambios sociales. Lo hizo al presentar la 24.ª edición del Diccionario de la Lengua Española, que reúne más de 6.000 nuevas entradas.
El director de la RAE dijo que la publicación coincide con el final de su segundo mandato y que se siente satisfecho por el trabajo de los equipos de la Academia y de las demás academias del español. Eligió además una palabra para definir el clima actual de la institución: tolerancia.
Un diccionario más digital y panhispánico
Muñoz Machado explicó que la nueva edición fue acordada en 2019, durante el Congreso de las Academias de Sevilla, con la meta de presentarla en 2026. Afirmó que esta es la primera concebida de origen en versión digital y también la que más variedades geográficas del español recoge.
Sobre la presencia del vocabulario americano, señaló que esta es la edición más rica en la historia de la Academia y que todavía queda mucho léxico por incorporar. Añadió que cualquier modificación exige el trabajo conjunto de todas las academias.
También sostuvo que la inteligencia artificial obliga a cuidar el idioma para que no lo use de forma incorrecta ni lo desvíe hacia “dialectos digitales” que se separen del sistema del español. Al mismo tiempo, afirmó que la RAE ya emplea herramientas de inteligencia artificial para mejorar su labor y seguir de cerca la incorporación de nuevas palabras a partir del uso en la prensa.
En cuanto al peso del inglés, admitió que resulta natural usar términos nacidos en ámbitos tecnológicos anglosajones y que la Academia intenta proponer alternativas en español cuando existen. Remarcó que, cada año, el diccionario incorpora solo unas pocas voces anglosajonas sin castellanizar y que eso no supone una amenaza para la lengua.
El director de la RAE explicó que el criterio para admitir o no una palabra es su uso real. Dijo que la institución cuenta con bases de datos y corpus para medir su difusión y que las palabras suelen dejarse reposar antes de entrar al diccionario. Si el uso se impone, afirmó, la Academia lo asume.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.