Lluvias torrenciales inundaron el martes Río de Janeiro, dejando al menos tres personas muertas y sembrando el caos en la segunda ciudad más grande de Brasil, que declaró estado de emergencia después de una gran tormenta que fue descrita como “absolutamente anormal”.
Dos hermanas adultas murieron cuando su casa en una barriada fue sepultada por un alud, mientras que un hombre se ahogó en otra zona de la ciudad, dijo la oficina del alcalde en un comunicado.
Las lluvias comenzaron cerca de la tarde del lunes y no habían cesado al mediodía del martes, mientras que meteorólogos pronostica fuertes precipitaciones hasta el fin del día. Algunas partes de la ciudad recibieron más de 21 centímetros de agua en cuatro horas, según la oficina del alcalde. Eso equivale a tres veces el promedio mensual para abril.
Videos en noticieros locales mostraban calles residenciales convertidas en torrentes que arrastraban a personas y automóviles. Un camino para bicicletas junto al mar, que debía ser un legado de los Juegos Olímpicos 2016 y ya había sido debilitado por tormentas previas, sufrió más daños y algunas partes cayeron al mar.
