Las autoridades locales elevaron este viernes 31 de julio a 35 los muertos por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el sudoeste de Japón el martes pasado, mientras los equipos de rescate continúan buscando a personas atrapadas bajo los escombros de un centro comercial que sufrió una explosión presuntamente por una fuga de gas.

A los fallecidos se suman cientos de heridos de diversa consideración. Según las autoridades de la prefectura de Kumamoto, más de 9.000 personas siguen en centros de evacuación en medio de una ola de calor extremo.

Continúa la búsqueda entre los restos del centro comercial

Casi 72 horas después del temblor, una marca que los expertos señalan como crítica para encontrar supervivientes, continúan las operaciones de búsqueda bajo los restos del establecimiento, donde después del sismo se registró una explosión.

Doce personas fueron rescatadas bajo los escombros del edificio, tras un estallido en el que murieron siete personas y otras cinco resultaron heridas.

El sismo alcanzó el máximo en la escala japonesa

El terremoto en el sudoeste de Japón alcanzó el máximo en la escala japonesa de 7 niveles, centrada en medir la agitación sobre la superficie y el potencial destructivo, y causó además importantes daños materiales.

Japón se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y sufre terremotos con relativa frecuencia, por lo que sus infraestructuras están especialmente diseñadas para aguantar los temblores.