En Texas, EE. UU., un trágico atropello ha dejado sin vida a ocho personas y 11 heridos. Un sobreviviente venezolano ha narrado lo sucedido y asegura que el grupo cruzó la calle para esperar el bus, pero pasados 15 minutos, un conductor los atropelló a todos sin motivo aparente. La mayoría de las víctimas eran venezolanos que recién habían llegado al país norteamericano hacía uno, dos o tres días.
El conductor, de nacionalidad mexicana, se llama George Álvarez y las autoridades investigan si forma parte de alguna organización criminal, debido a una serie de tatuajes similares a los de pandilleros de la zona. Su camioneta, un modelo SUV, se encuentra bajo la lupa de los investigadores. Por el momento, Álvarez se ha negado a cooperar y los migrantes involucrados se quedaban en el centro de migrantes Ozanam, situado muy cerca del lugar del suceso. Las huellas dactilares y los resultados toxicológicos del análisis de sangre podrían tardar semanas en estar disponibles.
Este triste acontecimiento ha conmocionado a la comunidad venezolana y la Policía de Brownsville continúa investigando el caso. Los heridos han sido trasladados a hospitales locales y una de las víctimas fue trasladada por helicóptero a Valley Baptist Harlingen. Mientras tanto, las autoridades trabajan para esclarecer lo sucedido y descubrir más información sobre el conductor y su posible relación con organizaciones criminales.
