El rey de España, Felipe VI, acusó este martes 3 de octubre a los dirigentes catalanes de situarse «totalmente al margen del derecho y de la democracia», dos días después del referéndum de autodeterminación prohibido por la justicia.
«Con sus decisiones han vulnerado de una manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado», declaró en su alocución, la primera reacción a la consulta
“Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común. Por todo ello, y ante esta situación de extrema gravedad, que requiere el firme compromiso de todos con los intereses generales. Es responsabilidades de los legítimos poderes del Estado, asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones. La Vigencia del Estado de derecho y el autogobierno de Cataluña basado en la Constitución y su estatuto de autonomía”, dijo.
