Una revista del Vaticano denunció el jueves la explotación generalizada de las monjas en la Iglesia Católica con trabajos sin paga o sueldos muy bajos, diciendo que la jerarquía masculina debería dejar de tratarlas como simples sirvientes.
El artículo en “Mujeres, Iglesia, Mundo”, relevante por tratarse de una publicación oficial del Vaticano, describió la monotonía de las monjas que trabajan como cocineras, limpian o solamente se dedican a servir la mesa a cardenales, obispos y sacerdotes.
El artículo, basado en comentarios de varias monjas que no revelaron sus nombres, describió que algunas trabajan en las residencias de “hombres de la Iglesia, se despiertan al amanecer para preparar el desayuno y se acuestan una vez que se sirvió la cena, la casa está ordenada y la ropa lavada y planchada”. Agregaron que su remuneración es “aleatoria y modesta”.
En muchos casos las monjas, que toman votos de pobreza, no reciben una paga porque son miembros de órdenes religiosas femeninas y son enviadas a las residencias de funcionarios varones de la Iglesia como parte de sus asignaciones.
