Rescatistas chilenos denuncian hostigamiento militar durante labores en La Guaira
El jefe de Topos Chile afirmó que su equipo ha sido revisado repetidamente por militares en medio de las tareas de búsqueda en la zona afectada por el sismo en Venezuela.
·Actualizado hace 1 h
El jefe de Topos Chile, Francisco Lermanda, denunció que los 46 rescatistas de esa agrupación han sido hostigados por militares venezolanos mientras participan en las labores de búsqueda en La Guaira, una de las zonas golpeadas por el doble terremoto registrado en el norte de Venezuela.
Revisiones constantes y sospechas de espionaje
Lermanda aseguró que los efectivos les han pedido documentos de identidad en reiteradas oportunidades y que, en algunos casos, incluso les impiden volver al terreno después de salir para cargar teléfonos o resolver otras necesidades operativas. A su juicio, esas acciones generan obstáculos en medio de una emergencia que exige rapidez y coordinación.
El rescatista sostuvo que, en este tipo de catástrofes, los países suelen cometer dos errores: politizar la emergencia y militarizarla. En ese sentido, afirmó que en Venezuela se han dado ambas condiciones. También cuestionó la organización de la respuesta oficial frente al desastre y dijo que la recepción de la ayuda humanitaria internacional ha sido eficiente, pero que la coordinación interna ha sido insuficiente.
De acuerdo con el balance oficial citado hasta este martes en la mañana, el terremoto dejó 1.943 muertos y cerca de 13.000 familias damnificadas. La ONU calcula, además, que hay más de 50.000 personas desaparecidas. Lermanda calificó el escenario como una emergencia de gran magnitud y advirtió que las trabas en el terreno complican el trabajo de los equipos que buscan sobrevivientes entre estructuras colapsadas.
Un operativo con tensión en la zona cero
El fundador de Topos Chile relató un episodio en el que un militar ingresó al área donde trabajan sus expertos, dentro de túneles entre edificios derrumbados, para volver a pedirles identificación aunque ya habían sido revisados antes. Según su testimonio, una de las rescatistas le reclamó al efectivo que ya conocía su identidad, pero el militar respondió que tenían órdenes de verificar a los equipos porque podían ser espías de Estados Unidos, Chile o de los llamados yanquis.
También contó que, mientras intentaban rescatar a un adolescente de 14 años con síndrome compartimental, un soldado les quitó el teléfono que usaban para consultar a médicos y documentar el caso, bajo el argumento de que podía tratarse de espionaje. Lermanda dijo que ese tipo de episodios introduce incertidumbre operativa y demuestra una falta de conciencia sobre la urgencia del trabajo de rescate.
Consultado sobre estas denuncias, Máximo Pavez, ministro del Interior del Gobierno de José Antonio Kast, señaló que no le corresponde al Ejecutivo pronunciarse sobre iniciativas desarrolladas de manera independiente por organizaciones que colaboran en la emergencia. Añadió que el equipo USAR Bomberos de Chile, autorizado oficialmente por el gobierno venezolano, está cumpliendo correctamente su labor y trabajando junto a las autoridades encargadas.
En sus declaraciones finales, Lermanda hizo un llamado a las autoridades venezolanas y a los militares para que dejen atrás la sospecha permanente y se concentren en la emergencia humanitaria, que sigue activa tras uno de los sismos más devastadores registrados en las últimas décadas.