AFP
La Marmite, la emblemática crema salada para untar en el pan, odiada y amada por varias generaciones de ingleses, desapareció de la página internet de los supermercados Tesco por un aumento de precios relacionado con el Brexit.
La desaparición -posiblemente momentánea- de la Marmite despertó a los británicos a una nueva realidad del Brexit, más que las proyecciones de déficit externo u otras estadísticas económicas, a juzgar por la repercusión en la prensa y las reacciones en las redes sociales. «¡Chantaje Brexit!», titulaba el Daily Mail, que defendió la salida de la UE, o «Ladrones del Brexit», aseguraba The Sun, otro partidario de romper con Bruselas.
Los supermercados Tesco decidieron retirar el producto de su servicio de compra en línea porque su fabricante, Unilever, anglo-holandés, quiere mantener -traducidos a euros- los ingresos que consigue en el Reino Unido, y para ello debe compensar la caída de la libra a mínimos históricos con una subida equivalente, de 10%, según la prensa británica. «Este producto no está actualmente disponible», afirmaba una leyenda en la web de Tesco. Unilever rechazó comentar el caso, y Tesco se limitó a confirmar que «algunos productos» de esta empresa, como los helados Ben & Jerry’s, «no estarán disponibles». «Esperamos resolver el problema rápidamente», añadió la cadena. «El caos del Brexit ha golpeado las estanterías de nuestros supermercados. Eso prueba que el gobierno no tiene ni un plan ni una pista» para el futuro, dijo el líder de los Liberales Demócratas, Tim Farron. Se daba por descontado que la caída de la libra por el temor a una ruptura total con la UE haría subir los precios de los alimentos importados, pero no entraba en los cálculos que el juego del comercio internacional haría subir también los de los productos totalmente hechos en el país.

