Los museos Louvre y Orsay, los principales de París, reabrieron el miércoles después de un cierre de emergencia en días previos debido a que los altos niveles del río Sena amenazaban con causar inundaciones y afectar las obras maestras.
Los visitantes se formaron el miércoles para observar la Mona Lisa y otras afamadas obras en Louvre tras la reapertura. Funcionarios del recinto desplazaron 35.000 obras de las áreas de almacenaje y los niveles de exhibición del museo que se ubica a un costado del Río Sena, cuyo nivel subió la semana pasada.
También el miércoles, el gabinete francés declaró formalmente un «desastre natural» en 782 ciudades y pueblos considerados los más afectados por las inundaciones que golpearon la capital las regiones centrales de Francia.
El procedimiento tiene por objetivo ayudar a los residentes y empresas a obtener ayuda financiera más rápido.
