El volcán Puracé, en la cadena volcánica Los Coconucos, en el departamento del Cauca, en Colombia, registró un nuevo pulso de actividad este lunes 10 de agosto, horas después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país neogranadino.

El episodio estuvo marcado por una fuerte expulsión de ceniza y emisiones de gases, visibles desde varios kilómetros a la redonda.

Una vigilancia que sigue en curso

La actividad del Puracé ocurre bajo monitoreo permanente del Servicio Geológico Colombiano (SGC). Sin embargo, hasta el momento no se establece una relación directa entre el terremoto y el incremento de la actividad volcánica.

La situación empezó a llamar más la atención el pasado sábado 1, cuando el SGC elevó la alerta de amarilla a naranja debido a cambios significativos en varios de los parámetros monitoreados, algunos de ellos entre los más altos registrados durante décadas de observación instrumental.

Alerta naranja y llamados a la atención pública

El fuerte sismo registrado la mañana de este lunes 10 generó alarma en Colombia y en diferentes zonas de Venezuela, Ecuador y Panamá, con reportes preliminares de afectaciones en ciudades como Cali, Pereira y Quibdó.

Las autoridades colombianas mantienen la vigilancia sobre el comportamiento del Puracé y recomiendan a la población permanecer atenta a los comunicados oficiales.